viernes, 26 de junio de 2009

PECES NATIVOS EN CABAÑEROS

A finales del pasado mes de mayo, en una visita que hicimos a Cabañeros, pudimos observar varias especies de peces autóctonos en los ríos del parque. El calor ya era muy fuerte, y el paisaje amarilleaba con la hierba seca en las rañas.

El primer río que visitamos fue el arroyo Milagro. Sus aguas claras y la ribera bien conservada dan idea de cómo debían ser la mayor parte de los cursos de agua del centro peninsular antiguamente. En el arroyo Milagro siempre hay ranas, y esta vez también se podía oír sus cantos. La mayor parte de los peces que pueden verse allí son calandinos (Squalius alburnoides), aunque también puede verse algún cacho (Squalius pyrenaicus). Posiblemente se den también otras especies en menor número, pero hemos podido ver el curso medio y bajo del Milagro seco, incluso este año de abundantes lluvias. Desconozco el motivo de este fenómeno, pero probablemente haga muy complicada la llegada de otras especies desde el río Bullaque.

La segunda parada fue en el Estena, concretamente en la Ruta del Boquerón que sale de Navas de Estena. Dicho río tiene agua todo el año, aunque su régimen es torrencial. Durante el verano sufre un estiaje muy pronunciado y su nivel baja considerablemente. En cambio con las lluvias de otoño y primavera sufre crecidas impresionantes, que barren el barranco y hacen subir el agua a gran altura. Pese a los arrastres y una dinámica fluvial tan dura y hostil (o tal vez gracias a esto) se encuentra en el Estena un buen porcentaje de las especies nativas de peces de la Península Ibérica.

Uno de los que más nos llamó la atención fue la colmilleja (Cobitis paludica), que aparecía en buen número entre los cantos del fondo, cerca de las orillas. Este pequeño pez de fondo es casi endémico del centro y el sur de nuestra península, si bien se ha citado en algunos ríos del norte de Marruecos. Habita ríos y humedales, con la condición de que el agua sea limpia y la corriente no muy fuerte. Desgraciadamente la contaminación, la regulación de los ríos mediante presas y embalses, la desaparición de arroyos, manantiales y humedales por las extracciones de agua y la introducción de especies exóticas, han hecho que la colmilleja haya desaparecido de buena parte de su territorio. En Madrid, unas décadas atrás, era incluso numerosa en la cuenca media del Jarama, donde actualmente se encuentra extinta.



Los peces del género Cobitis, se originaron en Asia. Desde allí, hace millones de años, alcanzaron Europa y la cuenca del Mediterráneo desde la región de Mesopotamia. Sucesivos procesos de colonización y especiación dieron lugar a las diferentes formas de cobítidos de nuestra región geográfica, y Cobitis paludica es una de las que han llegado más al oeste, hasta el Océano Atlántico. La otra es la lamprehuela (Cobitis calderoni), endémica del norte de nuestra península, que aparece fundamentalmente en las cuencas del Duero y el Ebro. Nuestro país cuenta con un tercer cobítido, la colmilleja del Alagón (Cobitis vettonica), que sólo se encuentra en este afluente del Tajo, y que es uno de los peces más raros del mundo. Dejo aquí dos filmaciones que hice de estos animales del Estena:

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En este segundo vídeo se observan también ejemplares de boga del Guadiana (Chondrostoma willkommii), calandinos y cachos.

Aunque en otras ocasiones hemos podido observar pardillas (Iberochondrostoma lemmingii), esta vez no ha sido así, pero en cambio hemos podido ver varios alevines de barbo comizo (Barbus comiza) con una librea moteada y su morro característico alargado. No pudimos ver individuos adultos, aunque dado que el comizo prefiere aguas profundas es probable que sólo se reproduzca en este río. Tras el desove seguramente los reproductores desciendan aguas abajo otra vez. Pero los barbos más numerosos eran los cabecicortos (Barbus microcephalus). Este gran ciprínido se encuentra restringido a la cuenca del Guadiana, y se encuentra amenazado, así que la población presente en el Estena es de gran importancia.

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En cuanto a las bogas, eran abundantes los alevines y ejemplares de pequeña talla, que mordisqueaban las algas de las piedras y rocas del cauce. De todos modos seguramente en número y biomasa la especie más numerosa era el calandino (Squalius alburnoides), que formaba grandes cardúmenes muy activos. Este ciprínido también es endémico de las cuencas atlánticas de España y Portugal, y además tiene una genética muy compleja, encontrándose con frecuencia individuos tetraploides. Su pariente, el cacho (Squalius pyrenaicus) era fácil de observar, pero en menor cantidad. Existen varias especies de pequeños cachos endémicas de nuestra geografía peninsular, y esta especie es la que presenta una distribución más amplia: aparece por todo el centro y el sur, particularmente en las cuencas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir.

Como el calandino, es uno de los peces nativos que se adaptan a ríos y arroyos muy irregulares, que casi se secan en verano y sufren riadas con las lluvias. Parecen haber evolucionado para resistir en esos medios hostiles, y así pudimos comprobarlo más adelante, cuando alcanzamos en coche la zona de Santa Quiteria. Allí, en un riachuelo ya sin corriente, cuyo caudal menguante se concentraba en pozas aisladas, encontramos cachos y calandinos. Durante el verano muchos morirán en las pozas más pequeñas, pero los supervivientes se dispersarán cuando las lluvias otoñales devuelvan el caudal al riachuelo. Y durante la primavera se reproducirán en un medio que, por su dureza, cuenta con muy pocos competidores.

¿O eso era antes? Desgraciadamente, en las pozas descubrimos ejemplares de gambusia (Gambusia affinis) y percasol (Lepomis gibbosus), dos especies americanas de carácter invasor. Todos los peces autóctonos que encontramos en Cabañeros son especies cuyas poblaciones mundiales se encuentran únicamente en parte de la Península Ibérica, con la única excepción de la colmilleja. Han evolucionado en nuestros ríos y humedales durante millones de años y se encuentran muy bien adaptadas a sobrevivir aquí. Sin embargo, en las últimas décadas todas ellas han sufrido fuertes pérdidas y se han extinguido de gran parte de su área de distribución histórica. Las razones son la contrucción de presas, la pérdida de caudal de los ríos, la contaminación o la introducción de peces u otros organismos alóctonos. Se encuentran amenzadas, y dado que no viven en ningún otro lugar del mundo, nos corresponde a nosotros preservar lo que queda de ellas.

viernes, 19 de junio de 2009

LA BREVE HISTORIA DE DOS PLANTAS ÚNICAS, UN SOLAR Y UN PROYECTO, COMO METÁFORA DE LA PÉRDIDA GLOBAL DE BIODIVERSIDAD



La malva Malvella sherardiana, en gravísimo peligro de desaparecer

Los pasados días apareció esta noticia, en relación a dos plantas en peligro crítico de extinción que serán destruidas (así sin más) por la ampliación del Centro de Transportes de Coslada:

http://madridiario.es/2009/Junio/madrid/madrid/152504/dos-poblaciones-plantas-raras-desapareceran-bajo-poligono-industrial.html


Dos plantas raras desaparecerán bajo un polígono industrial


16-06-2009 - Carmen M. Gutiérrez - Fotografías: Gustavo San Miguel

No son las plantas más bonitas que da la naturaleza, pero su presencia en un solar de Coslada es un hito botánico, ya que se creían extinguidas en Madrid y se encuentran en peligro de desaparición en toda España. Ahora la ampliación del Centro de Transportes de Coslada podría hacerlas desaparecer de la región madrileña.

En un antiguo pastizal del término municipal de Coslada crecen unos 200 ejemplares de Cynara tournefortii y decenas de Malvella sherardiana. Son, respectivamente, un cardo de la familia de las alcachofas y una malva, y por su aspecto nadie, excepto los especialistas, diría que tienen más valor que tapizar de verde en primavera el suelo de este esquinazo perdido junto al Centro de Transportes.

A pesar de pasar desapercibidas por su apariencia, tienen una gran importancia científica y, aunque no están protegidas legalmente, han sido incluidas en el último Libro Rojo de la Flora Vascular. Editado por el Ministerio de Medio Ambiente, este documento persigue preservar la biodiversidad llamando la atención sobre las especies que corren peligro de desaparecer.

La malva, que apenas mide unos centímetros y en primavera tiene flores lilas, está catalogada como vulnerable en el Libro Rojo, lo que supone que está en riesgo de extinción alto. En este momento, su presencia solo está documentada en Ávila y Córdoba, y ahora Juan Manuel Martínez, profesor de Botánica Forestal de la Universidad Politécnica de Madrid, la ha encontrado también en la región, donde desde hacía más de un siglo no había constancia de su presencia.

La otra planta, Cynara tournefortii, es de mayor envergadura y corre aún más peligro de extinción que la malva, según el Libro Rojo. Tiene presencia en Granada, Extremadura y el Algarve, en Portugal, pero, como señala Martínez, son pequeñas poblaciones que están desapareciendo por causas desconocidas. Sin embargo, la de Coslada podría ser una de las mayores poblaciones conocidas. La última vez que se vio esta planta en Madrid fue en la década de los sesenta en el entorno entre Villaverde y Getafe.

12.000 kilómetros 'peinados'

La importancia botánica del paraje va más allá, ya que además de plantas del Libro Rojo hay otras que rara vez crecen en Madrid. Para su descubridor, este lugar de unas 10 hectáreas es el más interesante de los 12.000 kilómetros cuadrados del centro peninsular que ha peinado como parte de sus estudios en busca de especies.

Ahora este rincón corre el peligro de desaparecer bajo la ampliación de la zona industrial, que sumará unas 160 hectáreas más. Un portavoz del Ayuntamiento de Coslada explicó a Madridiario que están a la espera de que la Comunidad de Madrid expropie los terrenos para empezar a construir y que en el consistorio no se conocía la existencia de estas extrañas poblaciones. Sin embargo, el investigador asegura haber comunicado personalmente esta situación a los concejales de Medio Ambiente y Urbanismo de la localidad.

El profesor es consciente de que "en la actualidad lo que mueve el mundo es el dinero y estas plantas parece no importarles mucho a quienes planifican los usos del suelo". "Pero, desde el punto de vista científico, no cabe más que intentar protegerlas", explica, por lo que ha registrado tres escritos dirigidos a la presidenta de la Comunidad, al servicio de Conservación de Flora y Fauna de Madrid y al alcalde de Coslada para que tengan en cuenta la riqueza natural que alberga un lugar que, en principio, parece no tener ningún valor.

No es optimista sobre el resultado que pueda tener esta petición ya que la Comunidad "no parece mostrar interés en proteger los valores naturales madrileños", dice y pone como ejemplo que el Catálogo de Especies Protegidas de la región tendía que estar actualizado.

martes, 16 de junio de 2009

LA ORQUÍDEA OPHRYS SPECULUM EN LAS CHARCAS DE VELILLA DE SAN ANTONIO

Esta primavera, a finales de abril, encontramos junto a la charca del Picón de los Conejos (Velilla de San Antonio) varios ejemplares de la orquídea Ophrys speculum, que pudimos fotografiar. Se trata de una pequeña planta que puede pasar fácilmente desapercibida, pero que resulta muy interesante.



Es una de las llamadas "orquídeas abeja", porque sus flores recuerdan a un insecto. Esto se debe a que las Ophrys siguen una estrategia muy original para lograr la polinización cruzada, que consiste en atraer a machos de determinados insectos. Concretamente Ophrys speculum utiliza los machos de la avispa Campsoscolia ciliata, que es ésta:



Para atraer a su avispa, la orquídea produce unas feromonas que complementan el parecido físico de la flor con la hembra de la Campsoscolia ciliata. Pese al refinamiento que emplea la planta, la atracción sólo funciona durante un breve espacio de tiempo, en el que los machos de la avispa están en celo pero las hembras aún no han copulado. El macho intenta copular con la flor, y es así como queda impregnado de polen. Paradógicamente, y con un poco de suerte, en su fallido apareamiento con otra orquídea puede llegar a fecundarla con el polen de la primera. No obstante la probabilidad de que esto ocurra es muy baja, y se estima que sólo son polinizadas el 10% de las orquídeas Ophrys. La especie compensa esta baja tasa de fecundación con la producción de hasta 12.000 semillas diminutas por cada flor polinizada.

El área de distribución de Ophrys speculum en España es amplia, pero al menos en el Parque del Sureste la construcción de infraestructuras, el urbanismo salvaje, el uso masivo de fitosanitarios y en general el deterioro de sus hábitats ha perjudicado mucho a esta planta. Crece en prados, zonas de matorral y bosques. En Velilla de San Antonio puede localizarse (poniendo mucha atención) en zonas adecuadas de la vega del Jarama, como en la zona de las charcas, pero en el pasado estaba mucho más extendida. Por ejemplo, hace unos 20 años aún podía encontrársela en los encinares aclarados de la Dehesa, cerca de Loeches, paraje casi totalmente destruido en la actualidad.

lunes, 15 de junio de 2009

TOPILLO CAMPESTRE, EXPLOSIONES DEMOGRÁFICAS Y ESTULTICIA HUMANA



El topillo campestre (Microtus arvalis) es un pequeño roedor de distribución fundamentalmente europea, del grupo de los microtinos. Los microtinos son, en su gran mayoría, pequeños mamíferos comedores de hierba propios del emisferio norte, y el topillo campestre es una especie prototípica de este gran grupo. Lo cierto es que los topillos en general son mucho menos abundantes en nuestro país que en la Europa continental, debido a su necesidad de contar con hierba verde todo el año. Las únicas especies frecuentes en ambientes continentales o mediterráneos de España son aquellas de hábitos subterráneos, como el topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus), la rata de agua (Arvicola sapidus) que es acuática, y el topillo de Cabrera (Microtus cabrerae), que se encuentra asociado a microhábitat siempre húmedos y verdes. Por su parte, el topillo campestre habita pastizales y prados, y por este motivo en la Península Ibérica siempre tuvo una distribución restringida al norte húmedo, penetrando hacia el sur tan solo a lo largo de las montañas del Sistema Ibérico y del Sistema Central.

Esta situación cambió hace unas pocas décadas, cuando la especie comenzó a progresar hacia el sur. Colonizó la meseta castellana, a medida que los cambios en las prácticas agrícolas y la expansión de los regadíos, le proporcionaban ambientes adecuados y comida abundante donde antes sólo encontraba estepas y encinares. Desde entonces este animalito de prado se ha hecho fuerte en el centro de Castilla y León, y ha comenzado a mostrar las explosiones demográficas cíclicas que experimenta en otros muchos lugares de su área de distribución mundial. Como los léming, los topillos campestres aumentan de número hasta alcanzar un punto máximo cada pocos años, para después colapsarse y disminuir rápidamente de nuevo.

La última explosión demográfica se dio en 2.007 y 2.008. Lejos de cuestionarse los motivos que originan esta plaga, determinadas asociaciones de agricultores y la Junta de CyL optaron por campañas de quemas y envenenamientos que acabaron por perjudicar a numerosas especies valiosas. Las denuncias de cazadores, ecologistas y otros colectivos no se hicieron esperar. Ahora sabemos, por informes técnicos, que el fin de la plaga fue natural, y que se produjo al mismo tiempo en lugares tratados y en lugares sin tratar. Simplemente se colapsó de forma espontánea. ASAJA y la propia Junta de CyL no han tardado en atacar el informe técnico del CSIC, publicado en la revista Environmental conservation, tachándolo de falso. Sorprende la virulencia de sus ataques, aunque quizá menos si se observa la desfachatez y el oscurantismo que muestra la Junta en materia de medio ambiente.

Los científicos predicen una nueva explosión para 2010-2011. ¿Qué medidas se tomarán? ¿Se habrá aprendido algo? Yo ya tengo mi propia apuesta...

Dejo aquí algunos apuntes interesantes:

http://www.verdadesdelostopillos.com/archivos/1241775465.pdf
http://www.verdadesdelostopillos.com/archivos/1242370733.pdf
http://www.verdadesdelostopillos.com/archivos/1242370862.pdf
http://www.verdadesdelostopillos.com/archivos/1241775300.pdf

ONCE ONG PIDEN AL GOBIERNO QUE RETIRE LAS COMPETENCIAS EN MATERIA AMBIENTAL A LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN

M. FERNÁNDEZ / B. MARÍN - MADRID - 31/05/2009 20:30

Nunca había ocurrido en la España de las autonomías. Un total de once ONG han pedido al Gobierno que retire las competencias en materia ambiental a la Junta de Castilla y León, del PP, porque creen que ha sobrepasado el límite de lo permisible: envenenamiento masivo de fauna, explotación urbanística de ecosistemas protegidos, reiterados incumplimientos judiciales... La lista de agravios a la naturaleza es larga y muy grave. Y ante ella y la consiguiente denuncia de las organizaciones, la Junta no quiere hacer comentarios a este periódico.

La Constitución prevé garantías excepcionales para el caso de que una comunidad autónoma no cumpliera sus obligaciones de protección de medio ambiente. Se requiere, en todo caso, la aprobación por mayoría absoluta del Senado para poder retirar las competencias. Pero para los denunciantes, la última demostración de los desmanes de la Junta ha sido la aparición, en abril, de un nuevo cadáver de un oso en el Parque Natural de Fuentes Carrionas, en Palencia. "Es el decimotercero en diez años", explica Roberto Hartasánchez, presidente del FAPAS (Fondo para la protección de animales salvajes), quien califica a Castilla y León de "sumidero para los osos". A pesar de que es Asturias la comunidad con mayor presencia de este plantígrado, Castilla y León se anota diez de las trece muertes ocurridas desde 2000.

El uso de lazos, aprobado en plena zona osera, es ilegal en España y la UE.

La última prueba de la polémica gestión de la Junta es el documento interno que acaba de salir a la luz, firmado por el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, en el que se autoriza el uso de lazos en plena zona osera durante todo 2008. Es un sistema prohibido tanto por la legislación europea como por la española y que "puede resultar mortal para el oso", puntualiza Hartasánchez, quien sospecha "que ese permiso se haya dado para otras zonas oseras. Todos tenemos presente la búsqueda del oso que arrastró un lazo durante el verano pasado en Páramo del Sil. Siempre pensamos que era un lazo furtivo, pero ahora tenemos dudas", sentencia.

Más trampas.

No es la primera vez que Castilla León autoriza lazos para cazar. Ya existe una sentencia condenatoria de los tribunales europeos por la utilización de trampas en zona de nutria en 2006, en Ávila y Salamanca.

Parte de la Dirección General de Medio Natural está imputada.

Un portavoz de la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica considera "escandaloso" que parte de la cúpula de la Dirección General de Medio Natural esté imputada por delitos contra el medio ambiente. El actual director, José Ángel Arranz, lo está por la Ciudad del Golf en Las Navas del Marqués.

Pero las imputaciones por el mismo caso alcanzan también a su predecesor en el cargo, Mariano Torre, quien a pesar de ello ha sido promovido ahora a máximo responsable de medio ambiente en León. La cadena no termina aquí, pues Torre sustituye en León a otro imputado más, José Luis Blanco, acusado de prevaricación por el incumplimiento del cierre de la mina Feixolín. "¿Es que es indispensable estar imputado para ejercer un cargo de medio natural en Castilla León?", se pregunta el portavoz.

Recientemente, el ex consejero de Medio Ambiente (1991-1999) Francisco Jambrina, ha sido denunciado por el Seprona tras ser sorprendido con una rapaz protegida que había caído en un cepo ilegal en su coto de caza.

Para todas las asociaciones, sin embargo, la principal responsable es la consejera de Medio Ambiente y vicepresidenta de la Junta, María Jesús Ruiz, la única que, no obstante, ha salido indemne de las imputaciones judiciales. "Tiene una política basada en la explotación de los recursos naturales para favorecer a los grandes intereses y no a los ciudadanos" afirma Javier Escudero, de Ecologistas en Acción.

Escudero recuerda la Ciudad del Medioambiente de Soria, aprobada por ley, y lo describe como "un proyecto especulativo de nombre engañoso para urbanizar un soto protegido por la Unión Europea". A su juicio, este precedente está dando alas a la Junta para repetir un esquema similar en San Glorio y construir una macroestación de esquí en una zona también protegida por sus valores naturales.

«Tras el estudio de los topillos nos llamaron mentirosos»

Una de las bestias negras de la Junta se llama Javier Viñuela, el científico que sacó a la luz los datos del envenenamiento masivo de los topillos y sus nefastas consecuencias para el resto de la fauna. El doctor Viñuela, director del IREC, un centro del CSIC, y coautor del último estudio sobre el tema publicado en la revista Enviromental Conservation, acaba de crear la web verdadesdelostopillos.com, en la que se recoge la información científica y se rebate las acusaciones de la Junta. "Cuando publicamos el estudio nos llamaron mentirosos y delincuentes, esgrimiendo un supuesto informe en el que se dice que el veneno es inofensivo.

Pero casi dos años después nadie ha visto ese informe en papel oficial alguno. En Castilla y León impera el miedo, y los que hablan no se atreven a dar su nombre", asegura el investigador. En la web desvela estudios inéditos de la Universidad de Valladolid pagados por la Junta y luego censurados por ella, explica.

Desde la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica también se llama la atención sobre los efectos nocivos de la gestión de la Junta en la crisis de los topillos. "Este año se está detectando un repunte brutal de los venenos en los cotos de caza. Si la Junta inundó de veneno 400.000 hectáreas, ¿por qué no lo van a hacer los titulares de los cotos? La impunidad está garantizada", señalan.

Cinco agresiones contra el medio ambiente:

Los topillos

La Junta llevó a cabo tres campañas de envenenamiento entre 2006 y 2007 para atajar la plaga de topillos. Un estudio del CSIC revela que, además de los topillos, se vieron afectadas numerosas especies. Los autores encontraron clorofacinona en el 98% de las palomas analizadas. El veneno se usó en cinco zonas de especial protección para las aves.

Los parques eólicos

La Junta ha reducido los filtros ambientales para permitir la instalación de más de 300 aerogeneradores en Omaña (León), uno de los últimos reductos del urogallo. Un juez paralizó hace un año la construcción del primero de los 17 parques previstos advirtiendo de que no se pueden fragmentar los proyectos para enmascarar su impacto.

La mina Feixolín

Más de 10 años de sentencias firmes de cierre de la explotación de Villablino (León) se han estrellado contra los oídos sordos de la administración autonómica, que sigue permitiendo la actividad ilegal de la mina. El ex jefe del servicio territorial de Medio Ambiente en León, José Luis Blanco, está imputado por un presunto delito de prevaricación.

La Ciudad del Golf

Una sociedad creada en 2000 por la Junta compró en Las Navas del Marqués un pinar protegido. El objeto declarado de esa sociedad era la conservación de los montes. Sin embargo el pinar fue recalificado y vendido para la construcción de 1.600 chalets y un campo de golf. Por estos hechos está imputado el director de Medio Natural, José Ángel Arranz.

Esquí en San Glorio

A pesar del empeño de la Junta, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dejado claro, por tres veces, que no puede construirse una estación de esquí en el puerto de San Glorio, entre León y Cantabria. Las leyes europeas, nacionales e incluso autonómicas protegen el enclave por sus valores naturales y la presencia de oso.

«El Gobierno no puede seguir inhibiéndose»

WWF se ha sumado a las críticas del resto de ONG. “La actuación de la Junta denota falta de interés por la conservación”, señala un portavoz. “El Gobierno no puede seguir inhibiéndose. La función de la Administración central es garantizar el cumplimiento de la leyes básicas”, añade.

Las ONG firmantes son Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, FAPAS, Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico, Asociación de Naturalistas Palentinos, Federación de Ecologistas en Acción-Castilla y León, Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, Plataforma Filón Verde, Asociación para el Estudio y Protección de la Naturaleza (URZ), Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) y Asociación Ecologista La Braña.

Fuente: Publico.es

jueves, 11 de junio de 2009

¿UN PUEBLO QUE NO QUIERE ÁGUILAS IMPERIALES?


El pasado 5 de junio apareció en la prensa el siguiente artículo:


En él se relata como el consistorio de San Román de los Montes (Toledo) ha rechazado sumarse a la Red de Municipios por el Águila Imperial Ibérica. De momento es el único que no ha querido adherirse a esta iniciativa dirigida a salvar una de las aves de presa más amenazadas del planeta. El alcalde de este pequeño pueblo, de 700 habitantes, pasa a formar parte de una larguísima lista de gobernantes municipales que actúan de forma vergonzosa para favorecer el urbanismo del que se han hecho dependientes. Uno de los casos más llamativos y mediáticos fue el de Navas del Marqués (Ávila), donde se puso en evidencia hasta qué punto el alcalde y el equipo de gobierno (del PP) estaban decididos a construir su mega chachi "Ciudad del Golf" en un pinar de alto valor ecológico. Finalmente el proyecto se vino abajo gracias a un ave, aunque no un águila: la cigüeña negra, que cría en el lugar donde querían levantarse urbanizaciones y campos de golf.

Está claro que los políticos también aprenden, aunque a veces sean cosas poco aconsejables. Por ejemplo, en San Román de los Montes, el alcalde Francisco Sánchez, del PSOE, sabe bien que las águilas podrían comprometer sus intereses. Al referirse a la iniciativa de la concejala independiente que propuso la moción de sumarse a la Red, simplemente dice: "Esta concejala quiere que dejemos de construir viviendas sociales para conservar el águila imperial, pero yo, como el 99,9% de los vecinos, no he visto un águila imperial en mi vida". Lo de las viviendas sociales me suena, desgraciadamente, por que lo he vivido en mi propio pueblo recientemente. Por supuesto, en su programa electoral propone mejorar los accesos a las urbanizaciones del municipio (¿serán también de viviendas sociales?) y desdoblar la carretera que lleva a Talavera de la Reina. En cambio ninguna medida o política dirigida al medio ambiente de un pueblo que cuenta con un paisaje y una biodiversidad privilegiados.

Está claro que la fauna y la flora están volviendo a verse con hostilidad por muchos políticos y por una parte de la ciudadanía, ya que pueden llegar a interferir en proyectos que aportan a determinadas personas o entidades unos ingresos muy jugosos. La Junta de Castilla y León y su actitud con los osos, es un ejemplo clarísimo. Pero a nivel municipal también se observa. El dinero manda, aunque sea para intentar ganar las próximas elecciones con proyectos deslumbrantes. Y cuando una cigüeña, un águila o un parque regional se interponen en la recalificación de determinados terrenos, los hay que desearían matar al perro para acabar con la rabia.

miércoles, 10 de junio de 2009

LAGARTIJA DE VALVERDE EN CAZORLA

Lagartija de Valverde (Algyroides marchi), es el único saurio del género Algyroides de la Península Ibérica. Se trata de uno de los vertebrados más raros y con distribución más restingida de todo el continente europeo: sólo vive en las sierras de Alcaraz, Cazorla y Segura, por encima de los 700 m de altitud. Prefiere lugares sombríos y húmedos con grandes rocas. Pese a todo, en la Semana Santa de 2006 no nos resultó difícil encontrar varios de estos animales junto a un camino de montaña, en un terraplén pedregoso con poca insolación. El paisaje era típico del alto Guadalquivir, junto a un río de aguas cristalinas rodeado de un bosque maduro de pinos, encinas y diversas especies de matorrales propios de ambientes forestales mediterráneos de cierta altitud.



Según íbamos subiendo vimos junto al camino un par de pequeñas lagartijas. Yo nunca había visto una de Valverde, y la verdad es que me hizo mucha ilusión. No eran particularmente asustadizas, aunque el hecho de que la noche hubiera sido bastante fresca tal vez tuviera que ver con su poca disposición a escapar.



Además de su pequeño tamaño, me llamó la atención que no eran ni muy rápidas ni muy ágiles, por lo que resultó muy sencillo coger un ejemplar delicadamente para hacerle esta foto.

martes, 9 de junio de 2009

UNA NUEVA ESPECIE INVASORA: EL MAPACHE EN MADRID

En la revista Quercus del mes de junio de este 2009, viene un artículo sobre la población de mapaches asilvestrados en diversos puntos de la Comunidad de Madrid, y su problemática.


Lo cierto es que este animalito, con su antifaz y sus manos de prestidigitador, ya lleva unos años entre nosotros. La primera vez que percibí su presencia, sin saberlo, fue en 2006. David y yo estábamos dándonos una vuelta por las charcas del Picón de los Conejos, en Velilla de San Antonio, cuando nos encontramos con unas extrañas huellas de carnívoro en el camino. Nos parecieron llamativas, y por eso les hicimos estas fotos:





Para ser de un carnívoro salvaje eran muy grandes, hasta el punto de que se nos pasó por la cabeza que pudieran se de nutria. Muy grandes para ser de turón, de visón, e incluso de garduña, y además no tenían garras como las de tejón. Era plantígrado, lo que descartaba el zorro. Bueno, en realidad más que ser solamente plantígrado, las huellas dejaban marcas de dedos largos, como los de una manita humana. Muy raro. Nada, no dábamos con la respuesta.

Casi un año más tarde empecé a oír sobre los mapaches, y ya todo encajó. Desde entonces se han hecho operaciones de trampeo por parte de la CAM, que no han conseguido acabar con ellos. La prueba es que esta misma primavera he vuelto a ver rastros en la orilla del medio Jarama. No es ningún mérito, porque por aquí hoy en día es más fácil encontrar evidencias del paso de un mapache que de un turón. Además la tendencia parece claramente expansiva, y se está extendiendo a lo largo de los ejes de los principales ríos de la región. Los ambientes ribereños le proporcionan varias ventajas que sabe aprovechar muy bien. Por un lado los bosques de galería, como sucede en el valle del Jarama, le aportan refugio y cobertura. Por otro lado allí abundan los alimentos que prefiere: cangrejos, otros pequeños animales o frutos silvestres. Por sus hábitos alimenticios hay dos grupos de vertebrados especialmente sensibles al impacto de esta especie: los anfibios (ya en una situación límite en el Parque del Sureste) y los quelonios, que en esta zona es fundamentalmente el galápago leproso (Mauremys leprosa). En el caso del galápago, parece que ya se ha detectado la destrucción de numerosas nidadas en el Henares.

El mapache o mapache norteño (Procyon lotor) es un carnívoro oportunista y muy adaptable. Habita diversos tipos de hábitat en Norteamérica y Centroamérica, desde bosques mixtos en el sur de Canadá hasta marjales tropicales en Panamá. En el sur de su área de distribución coincide con otra especie similar, el mapache cangrejero o sureño (Procyon cancrivorus) que lo sustituye en la mayor parte de Centroamérica y Sudamérica hasta el norte de Argentina y Uruguay. La especie que nos ocupa, como todo buen oportunista, se ha beneficiado de la actividad humana desde el mismo momento en que el hombre empezó a alterar los ecosistemas en su continente natal. En la época de la colonización europea era raro en el interior, sobre todo en zonas de grandes bosques, donde era casi inexistente fuera de los valles de los ríos. Pero con la tala de bosques, la aparición de granjas y la creación de un paisaje en mosaico del que sus grandes predadores (osos, lobos, pumas,...) habían sido expulsados, el mapache prosperó. Hoy en día es uno de los mamíferos más abundantes en Norteamérica.


Y puede que aquí lleve el mismo camino. O las administraciones se ponen las pilas y se lo toman en serio, o tendremos que hablar de otra especie invasora más fuera de control. Y ya van muchas. De momento este animalito se ha llegado a convertir en una especie mediática, sobre todo en la prensa escrita, donde los periodistas (o becarios) han dado rienda suelta a su imaginación a la hora de relatar el "tema mapache". Hemos llegado a leer que son como gremlins (quién sabe qué pasaría si les das de comer después de la media noche), que huelen mal, o que son agresivos y peligrosos. Lamentablemente esa explosión de creatividad imaginativa tuvo lugar en 2007 durante la celebración de una de las reuniones de la Junta Rectora del Parque del Sureste más bochornosas que se han conocido, y de cuyos desmanes apenas trascendió nada (solo se hablaba del dichoso mapache-gremlin). Pero, puestos a hablar del visitante americano, más que preocuparnos por si se multiplica al mojarse, huele mal o se transforma en un monstruo sanguinario y retorcido si come después de las 12, deberíamos preocuparnos del hecho de que no dejamos de introducir en nuestros ecosistemas elementos extraños que los desestabilizan. La introducción de especies exóticas se considera uno de los factores más importantes en la pérdida global de la biodiversidad de nuestro planeta. Esperemos que sea eso lo que tengan en cuenta nuestros políticos a la hora de enfrentarse a este problema, y que tengan además el valor de legislar para que el tráfico de animales y plantas esté severamente regulado. Sí, porque no hay que olvidar que esta nueva especie ha llegado como mascota, en una sociedad en la que cualquiera puede comprar cualquier bicho y soltarlo después cuando se cansa de él. Sin un control de ese tráfico, trampear o no trampear mapaches será irrelevante a la larga.

lunes, 8 de junio de 2009

PRESENTACIÓN

Mi nombre es Miguel, y éste es mi primer blog. La intención con la que lo saco adelante es la de poder dejar aquí constancia de mis reflexiones y experiencias en relación con el medio ambiente y sus avatares. Me considero una persona estrechamente unida al campo, y creo firmente que la humanidad estará en equilibrio con el medio natural o a la larga no estará. De ahí mi interés en la conservación de lo que llamamos "naturaleza", que es a la vez nuestra madre y nuestra propia sangre, sin la que no podremos subsistir. Por eso a veces uno se queda atónito ante determinados pasos que da nuestra sociedad, que de forma nítida la conducen hacia su propio colapso, sin que aparentemente sea capaz de imaginar otros caminos. En cualquier caso soy moderadamente optimista porque me niego a creer, sin pruebas concluyentes, que la especie que se pregunta sobre su propia existencia e imagina otras realidades se deje caer al abismo sin más.