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miércoles, 18 de mayo de 2016

DOÑANA, LA AGRICULTURA Y LA ESQUIZOFRENIA EUROPEA

A finales del mes pasado, la prensa nacional reproducía la advertencia emitida desde la Unión Europea a España, en relación con la sobreexplotación de los acuíferos en el entorno de Doñana. Parece que en Bruselas preocupa mucho el hecho de que la actividad agrícola desarrollada alrededor de este parque nacional esté dañando gravemente las reservas de agua subterránea de la zona.

Es, sin duda, un tema peliagudo. Efectivamente, la agricultura intensiva del fresón está esquilmando los recursos hídricos del parque, amenazando la subsistencia de las marismas y la impresionante diversidad de vida que albergan. Efectivamente, también, los gobiernos andaluces y nacional han tolerado (cuando no impulsado) un modelo agrícola insostenible que a veces rozaba la ilegalidad, en otras ocasiones actuaba fuera de la ley y a veces era legalizado a posteriori. Los cultivos de fresón bajo plástico se han extendido como un cáncer durante décadas, estrangulando Doñana con total impunidad. Y no es sólo el consumo de agua, ni la contaminación de los acuíferos con fertilizantes y fitosanitarios. Los invernaderos han ocupado miles de hectáreas de tierras salvajes vitales para conectar el parque nacional con otras áreas bien preservadas, y que además se encuentran habitadas por especies amenazadas. Se han abierto cientos de caminos de forma ilegal, que después se han asfaltado también ilegalmente, pero, eso sí, con total conocimiento de las autoridades andaluzas y nacionales. No será por denuncias. No será porque no hayan atropellado linces allí.

Lo curioso es que ahora llega la UE y nos dice que tenemos que ser buenos. Que no se puede dañar la joya de la corona de la biodiversidad europea: Doñana. Pero claro, los fresones bajo plástico, ¿no tienen que ver con Europa? ¿No se nos presiona para que seamos el huerto del continente? Más productivos, más competitivos, exportar siempre más. Hemos multiplicado nuestra superficie de cultivos de regadío, generando un daño medioambiental irreparable. Y sí, ha sido en gran medida con fondos europeos. En Bruselas, como en España, parecen incapaces de comprender la tremenda contradicción en la que se mueven: el desarrollo no es compatible con la conservación del medio natural. No existe un desarrollo sostenible, si éste no se detiene en algún punto. Pretenden que se puede crecer, ir a más, producir más, y al mismo tiempo conservar Doñana. O las Tablas de Daimiel, afectadas por un problema muy similar. Es como si creyesen en la multiplicación de los panes y los peces: el milagro de consumir cada vez más agua, pero sin que se note en los ecosistemas. ¡Magia pura y dura! 




Europa le da un ultimátum a España sobre el deterioro de Doñana antes de denunciarla a los tribunales

La Comisión exige al Gobierno que aborde el problema de la sobrexplotación de los acuíferos y conteste en un plazo de dos meses
El daño al humedal se debe, especialmente, a la extracción de agua para la industria de regadío intensiva que cerca el espacio natural
Bruselas le recuerda a España que está obligada a evitar la degradación de este hábitat que alberga "una biodiversidad única", ya que es Patrimonio de la Humanidad

Europa le ha dado un ultimátum a España por el deterioro de Doñana. O resuelve el problema de abuso en la extracción del agua del entorno protegido, o el caso irá al Tribunal de Justicia.
La Comisión Europea avisó en octubre de 2014 acerca de la degradación de este espacio natural, considerado Patrimonio de la Humanidad. Tras un año de análisis de la respuesta gubernamental, este miércoles el Ejecutivo comunitario ha remitido un dictamen al Ministerio de Medio Ambiente para que solvente esta situación. Y es que no le han convencido las explicaciones.
Bruselas afirma que la marisma de Doñana "alberga una biodiversidad única en Europa" y que el daño que se le está infringiendo se debe, especialmente, a "la sobreexplotación de los acuíferos", que alimentan el humedal. Básicamente, la extracción de agua para la industria agrícola intensiva bajo invernadero de fresas y frutos rojos.

Acción para evitar el daño humano

El expediente admite que los espacios protegidos alrededor del Parque Nacional, que pertenecen a la Red Natura 2000, "no excluyen la actividad humana", pero le recuerda el Gobierno español que eso "requiere una acción por parte de los estados miembro para que evitar su deterioro". Al mismo tiempo, las autoridades comunitarias subrayan que España no ha cumplido con la legislación sobre aguas que prevé "el uso sostenible de los recursos hídricos en el entorno de Doñana".
Las fincas de regadío alrededor de las marismas crecieron sin control por la alta rentabilidad de esta industria. El Plan de Regadíos aprobado en diciembre de 2014 por la Junta de Andalucía amparó la mayoría de las hectáreas que surgieron hasta 2004. Una extensión de 9.000 hectáreas. Ese fue un documento base para contestar a la primera advertencia de la Comisión. Sin embargo, no ha convencido a los técnicos de Bruselas.
El responsable de WWF en la zona, Felipe Fuentelsaz, ya advertía en febrero de este año que "la superficie de riego está creciendo", con varios proyectos y solicitudes para ampliar explotaciones. Ahora Bruselas ha dicho basta.
Fuente:

http://www.eldiario.es/sociedad/Europa-ultimatum-Espana-deterioro-Donana_0_510249691.html

lunes, 9 de marzo de 2015

COMUNICADO DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN ANTE LA CRECIDA DEL EBRO

Ante la situación de emergencia que están sufriendo nuestras vecinas y vecinos por las inundaciones del río Ebro, Ecologistas en Acción Zaragoza queremos expresar lo siguiente:
  • El río tiene vida y hay que entender sus dinámicas. No se trata de adaptar el río y tratar de canalizarlo. Algo que es imposible. Sino adaptarnos nosotros, nuestras necesidades y nuestros aprovechamientos y actividades productivas a la propia dinámica fluvial, minimizando por otra parte los daños de las inundaciones sobre los cascos urbanos de las localidades ribereñas existentes con protecciones adecuadas. El río seguirá sedimentando donde tenga que hacerlo y donde le dejemos. Estamos en una llanura con muy poca pendiente, puede que haya tramos y fases de tiempo en los que el cauce se eleve, es normal y no se puede evitar.
  • Siempre hubo inundaciones y siempre las habrá. No debería ser un problema y aunque lo sea no tiene solución. El río siempre va a estar ahí (o eso esperamos) y siempre va a tener crecidas. El riesgo solo se reducirá reduciendo la exposición y la vulnerabilidad.
  • Los humanos hemos ocupado las llanuras de inundación de los ríos mediterráneos. Somos nosotros mismos los que nos ponemos en riesgo. Si construimos viviendas e infraestructuras o cultivamos en zonas inundables, somos nosotros los que nos ponemos en riesgo a nosotros mismos y a nuestras propiedades, salvo que hagamos cultivos compatibles con la inundación o que construyamos palafitos, es decir viviendas altas, con la planta por encima de la altura máxima de inundación, sostenidas sobre pilares y sobre un espacio diáfano sin tabiques, para dejar que circule al agua. A comienzos de siglo ni se construía ni se cultivaba tan cerca de los cauces, pero a partir de los años 60 ó 70 esto cambió con la “fiesta del ladrillo, la especulación y el urbanismo salvaje”.
  • El Doctor Alfredo Ollero, profesor de Geografía Física en la Universidad de Zaragoza y del Centro Ibérico de Restauración Fluvial, es decir, científico experto en ríos, escribía hace unos días: “Estamos de enhorabuena con una crecida del Ebro que renueva el río, mueve los sedimentos, limpia y mantiene a raya a las especies invasoras. Menos mal, porque en 2014 no hubo. Esto significa que 2015 va a ser un buen año para el río y las riberas y para nuestra salud ambiental”.
  • Los dragados son actuaciones muy agresivas, costosas, no traen soluciones permanentes y generan un impacto tremendo. Dragar es caro, inútil y contraproducente, además de ilegal. Se dragó en 2010 (Gallur, Cabañas) y en 2013 (Castejón, Novillas, Pradilla, Boquiñeni, Pina). ¿De qué ha servido? Dragar los ríos implica serios daños medioambientales para el ecosistema, entre otras razones porque el río, no solo es solo agua que se observa. Si lo que queremos es limpiar el río, la crecida es la que limpia.
  • Las riadas también nos traen sedimientos y limos que aseguran la fertilidad de la tierra. Algo importantísimo si queremos seguir viviendo de la agricultura en los pueblos. La falta de humus y rizomas en los campos de labor aragoneses, o sea, la pobreza de nuestros suelos por culpa de laagricultura intensiva hace que la tierra no cumpla su labor de retener agua lo que aparte de desertificar nuestros campos hace que el agua escape sin control en forma de escorrentías que dañan el suelo y lo erosionan y que inunde rápidamente la capa freatica. Es decir; el agua que pasaría poco a poco en un caudal uniforme se convierte en un torrente de agua después de las heladas y días de nieve que hemos tenido.
  • Los diques y embalses tienen muchas deficiencias en la gestión de crecidas e inundaciones. Hay que dejar espacio al río para desbordarse. El agua discurre tan constreñida que se inyecta la capa freática y se inundan también los campos de cultivo más lejanos al propio río. Los sistemas humanos de defensa son poco útiles y muchas veces contraproducentes en el río Ebro y otros ríos de llanura, es decir, no de montaña. Estudios científicos y técnicos realizados en todos los países desarrollados demuestran un continuo aumento en los daños económicos por inundaciones, pese al incremento de medidas estructurales (presas, diques, escolleras) para controlar las crecidas.
  • En cuanto a los embalses para reducir la punta de las crecidas -con desembalses parciales-, un sistema que “tiene ventajas y desventajas”. De un lado, “se logra bajar la punta, pero la crecida sale escalonada y dura más tiempo, lo que suele causar inundaciones muy prolongadas que generan más daños en cultivos y zonas anegadas”.
  • Ante las crecidas, el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de las confederaciones hidrográficas es “muy bueno” y permite predecir con suficiente antelación. Por eso creemos que en la Confederación Hidrográfica del Ebro no se están haciendo bien las cosas. Y señalamos directamente a su máximo responsable, Xabier de Pedro, del Par, que debería dimitir por tan penosa gestión. Tienen los medios, pero los usan mal. La gestión de la CHE debería ser más democrática y participada. Las declaraciones de Luisa Fernanda Rudi, presidenta del Gobierno de Aragón por el PP, son demenciales. Achacar los desalojos de personas a “un comportamiento extraño del río”, decir que los técnicos no esperaban esta crecida, además de una insensatez es una mentira.
  • Científicos, ecologistas y personas con sentido común estamos cansadas de repetir cada año lo mismo, tratando de hacer pedagogía y poner sensatez donde solo hay electoralismo, demagogia e intereses particulares. Una vez más, desde la tele y la política profesional se da por hecho que el río, y sobre todo sus gravas y su vegetación, tienen la culpa de esta situación.
  • La Directiva Marco del Agua no la hemos redactado los ecologistas. Es una normativa europea aprobada y vinculante para los estados miembros. En ella no solo se indica que no se pueden hacer dragados y limpiezas irresponsables de los ríos. También se preocupa por la calidad biológica, estado biológico, manteniendo la biodiversidad, y de la calidad geológica, la dinámica de los ríos. Está pensada para mejorar la vida y la salud de las personas. Que no se nos olvide. La responsabilidad en el cumplimiento de esas normativas, en todo caso, no es de los ecologistas. En todo caso, es de una sociedad que ha dejado que unos políticos irresponsables, del PSOE, PP y Par, gobiernen con total desprecio a la gente y hacia la función medioambiental esencial del agua.
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Crecida del Ebro en Zaragoza. Foto: Pablo Ibañez (AraInfo)
Desde Ecologistas en Acción Zaragoza pedimos que se tenga en cuenta a las personas que más saben de los ríos y se articule una verdadera gestión pública y común del río Ebro. Estas son algunas soluciones posibles:
  • La principal solución está en la ordenación del territorio. ¿Por qué no se cambian usos del suelo, por qué no se protege con seguros, por qué no se devuelve espacio al río, por qué no se compensa económicamente a los ribereños, por qué no nos adaptamos de una vez al río y sus crecidas?
  • Entre las alternativas menciona plantaciones compatibles con las inundaciones, por ejemplo choperas, o apostar por usos ganaderos.
  • Desde Ecologistas en Acción, hemos defendido una política más racional en relación a la gestión de los cursos fluviales, una política que compatibilice conservación y mejora, y a la vez unos usos sostenibles.
  • Durante el siglo XX, con la aparición de la maquinaria pesada que podía realizar dragados, roturaciones y motas de contención de las avenidas, el cauce se ha ido reduciendo y se ha propiciado la desaparición de los bosques de ribera, sotos que debido a su gran extensión podían laminar las grandes avenidas. Los bosques de ribera no eran vírgenes, estaban muy intervenidos, ya que tenían en su interior zonas de pasto e incluso algunos cultivos tanto forestales como agrícolas, pero a pesar de ello albergaban una biodiversidad muy rica. El ultimo gran soto se destruyó en 1983, el Soto de Vergara en Tudela, en su lugar se levantaron motas de defensa mal diseñadas que no son capaces de proteger los cultivos existentes.
  • Hay que dejar de diferenciar entre crecida ordinaria y extraordinaria, técnicamente es una tontería, y no debería depender solo del caudal superficial. El problema es que declarar ordinario o extraordinario computa económicamente. Si los daños son importantes, se alcance el caudal punta que se alcance, las ayudas deberían ser importantes. Y a ver si la administración se da cuenta pronto de que mantener este sistema sale muy caro y es capaz de hacer ordenación del territorio para reducir este gasto y este riesgo.
  • El actual Consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Modesto Lobón, del PP, debería sacar del cajón, desempolvar y aplicar el “Plan Medioambiental del Ebro y Bajo Cinca“, elaborado en 2005 como respuesta a la riada de 2003, que ya fue consensuado científicamente para cambiar el enfoque y planteamientos sobre las riadas y sus consecuencias.
  • El otro día el secretario general del PSOE aragonés y candidato a presidir la DGA, Javier Lambán, echó la culpa de las inundaciones al “dogmatismo medioambiental”. Estas declaraciones nos parecen gravísimas y un insulto al que quiero responder. El señor Lambán no se ha enterado aún, y ya lleva años viviendo de la política y de sus cosas, que el Ebro es un río, que las laderas donde ha de asentarse la nueva presa de Yesa son inestables por naturaleza y que los ecologistas solo dan fe de lo evidente.
  • Al Ayuntamiento de Zaragoza, en especial a Juan Alberto Belloch como alcalde y a Carlos Pérez Anadón, como aspirante y responsable de Urbanismo y más, también les señalaría como responsables de tanta irresponsabilidad. Además de todos los daños materiales, los peligros de la población y la falta de previsión y actuación efectiva. Como ejemplo, el depósito municipal de vehículos. Que vaya alguien a ver cómo está su coche, moto o bici, si se la ha llevado la grúa. Inundados por incompetencia.
  • Llevamos año tras año científicos, ecologistas y personas sensatas repitiendo lo miso sin que nadie escuche. Lambán y otros políticos acomodados están usando el río y el sufrimiento de la gente para sus intereses partidistas, electoralistas y cortoplacistas. Pero no son tiempos de hooliganismo, sino de sentido común. Ya vela de mentiras y de insensatez. Afortunadamente, sabemos que hay alternativas y podemos vivir felices junto a nuestros preciosos y preciados ríos vivos. Solo falta una gestión común coherente, sensata y razonable. Deseamos que se produzca un cambio de modelo. En eso estamos.
La tierra es nuestra casa y el río es nuestro amigo. Tenemos mucha suerte de vivir cerca del Ebro. Nuestra vida es mejor junto a él. No es nuestro enemigo. Y sabemos que si dañamos a la naturaleza, a nuestra casa, nos dañamos a nosotros mismos.
Desde 1950 las precipitaciones sobre el Pirineo han descendido en un 25%, y la temperatura ha subido dos grados. El cambio climático ya está aquí. Y aunque el Ebro esté dolido y atacado, sigue siendo el Ebro, un gran río.
Ecologistas en Acción Zaragoza | Para AraInfo
Fuente: 
http://arainfo.org/2015/03/ecologistas-en-accion-zaragoza-ante-la-crecida-del-ebro/

jueves, 17 de abril de 2014

SAPO PARTERO DEL SURESTE (Alytes obstetricans pertinax)

Aprovecho esta entrada para volver a llamar la atención sobre las poblaciones de anfibios en la Comunidad de Madrid y, más específicamente, en la áreas orientales y meridionales de la misma (las más pobladas fuera de la capital). Los anfibios se consideran un grupo de seres vivos clave para medir el estado en el que se encuentra el medio ambiente en el que viven. Varias de sus características, como el uso de una variedad de ambientes a lo largo de su ciclo vital, su sensibilidad de la contaminación química y a otros factores adversos, hacen que sean unos de los primeros grupos de animales en verse perjudicados cuando los ecosistemas se deterioran. De hecho, las desapariciones masivas de anfibios en diversas áreas del planeta, se interpretan como síntomas de un verdadero cataclismo medioambiental global.

En España, a medida que en las últimas décadas se han desarrollado nuevos estudios, hemos descubierto que ni siquiera conocíamos cuántas especies vivían en nuestro territorio: eran más de las que pensábamos, y con un elevado grado de endemicidad. Un ejemplo de esto mismo es la descripción reciente de Calotriton arnoldi y de Triturus pygmaeus, que han resultado no sólo especies nuevas para la ciencia, sino que, en el caso de Calotriton arnoldi, pueden encontrarse gravemente amenazadas.

En otros casos, las revisiones de las características morfológicas y genéticas de diversas especies, han arrojado luz sobre la existencia de poblaciones geográficamente diferenciadas en muchos taxones. Esto, a su vez, se encuentra relacionado con la compleja historia climática y geológica de nuestra península. Pongamos un ejemplo: el sapo partero común (Alytes obstetricans).

La historia de los sapos parteros es muy muy antigua. Llevan en esta tierra mucho más tiempo que nosotros, los homínidos, y en su dilatada existencia han sobrevivido a todo tipo de cataclismos. Hace 16 millones de años, vivían alrededor de los grandes lagos salinos del centro de la península ibérica. Entre tanto, lograron dispersarse por la cuenca de un mar Mediterráneo agonizante, seco, reducido a un rosario de lagos hipersalinos situados en el fondo de lo que actualmente es el Mare Nostrum. Así fue como lograron alcanzar las Baleares y el norte de África, irradiando en una variedad de especies regionales. En tiempos más recientes, durante los periodos más intensos de la última glaciación, logró sobrevivir en algunos refugios templados, libres del avance de los glaciares. Y, tras la retirada de estos, volvió a expandirse.

Uno de los refugios, fue el sureste peninsular, relativamente cálido. Hace unos 12.000-10.000 años, gracias al calentamiento gradual del clima, estos parteros del sureste volvieron a recuperar territorios hacia el norte y el noroeste. Se distinguen en varios aspectos de los sapos parteros que sobrevivieron en otros refugios, por lo que se consideran una subespecie diferenciada: Alytes obstetricans pertinax. Aunque la diferenciación es difícil, puede distinguirse de otras subespecies por ser menos corpulento, tener el dorso más pálido y un cráneo más alargado, así como por carecer de verrugas glandulares en el dorso. 

Alytes obstetricans pertinax es el sapo partero que, hasta hace unas pocas décadas, se encontraba presente en amplias zonas de lo que hoy es el Parque del Sureste madrileño. Es posible que, aún a mediados del siglo XX, este anuro ocupara buena parte del sur, sureste y este de Madrid, penetrando por el valle del Manzanares y extendiéndose hacia Toledo por el oeste. Sin embargo, a día de hoy, puede afirmarse que esta especie ha sufrido una regresión pavorosa, hasta el punto de que se encuentra virtualmente extinto en casi toda la cuenca del Jarama. Citas de mediados del siglo pasado, apuntan a que era común en diversos puntos de la misma, generalmente asociado a la llanura aluvial y sus inmediaciones. 
Esto se encuentra relacionado con la historia evolutiva de esta especie, que necesita una humedad ambiental elevada, buscando habitualmente ambientes boscosos, frescos y húmedos. Seguramente, en el Jarama se encontraba originalmente asociado a dos medios diferentes. Por un lado, las vaguadas y arroyos estacionales que descendían por los cerros yesíferos, cubiertos de matorral y vegetación higrófila, que muchas veces desarrollaban pozas y pequeñas charcas. Por otro lado, se encontraba a lo largo de la planicie inundable del Jarama y sus inmediaciones. 

Es difícil hacerse una idea de cómo era el Jarama, porque hoy es un despojo, una caricatura de lo que era antes de que lo embalsáramos y cultiváramos sus dominios. La gente de sus riberas temía a este río. Por eso construyeron los pueblos lejos de sus corrientes devastadoras, de sus crecidas imprevisibles y furiosas. No tenemos en esta zona pueblecitos asomados al río, porque la gente le tenía demasiado respeto. Y es cierto que el Jarama era un río bravo, propenso a las inundaciones caprichosas y a los cambios de curso. Pero, precisamente por eso, su valle era uno de los más dinámicos y biológicamente diversos del centro peninsular. Extensos bosques inundables y no inundables se desarrollaban sobre los limos y arenas depositadas por los brazos fluviales. Y estos brazos, al ser abandonados por el Jarama, se convertían en rosarios de charcas cristalinas, rodeadas de bosques y pastizales. El paraíso de muchas criaturas. También del sapo partero.

La destrucción del paraíso es algo curioso. Porque podemos destruirlo físicamente, borrarlo del mundo. Pero aún más, conseguimos borrar el paraíso de nuestra mente: lo olvidamos, nos imaginamos que es otra cosa. Podemos mirar al Jarama hoy en día y decir que sigue siendo un río, que sigue ahí. Pero, en este nuevo mundo que hemos creado, a base de embalses, agricultura intensiva y urbanizaciones con campos de golf, el sapo partero no logra vivir. Y, tras resistir el paso de glaciares, el surgimiento de cordilleras infranqueables y escapar de mares en expansión, este anfibio desaparece ante nuestra indiferencia. En Madrid, las últimas poblaciones viables de Alytes obstetricans pertinax sobreviven como pueden en su extremo suroriental, asociadas en gran parte a la cuenca del Tajuña.

Por eso, estas fotos que tomó David hace algo más de un año, me dieron tanta alegría: 


Es un sapo partero joven, aparentemente perteneciente a una población reproductora situada en el entorno del Tajo, en el extremo sur de Madrid. Bastante lejos del Tajuña. También en el Tajo sus hábitats naturales prácticamente han desaparecido, y sobrevive reproduciéndose en balsas artificiales y alimentándose en ambientes ajardinados o huertas. En la práctica, estos últimos ejemplares dependen tanto de las infraestructuras hidráulicas humanas para criar, que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. No sólo están virtualmente aisladas de otras colonias de sapos parteros, sino que un cambio en las prácticas agrícolas, la falta de mantenimiento de aljibes o abrevaderos o el soterramiento de determinadas caceras, supondrían su extinción definitiva.

domingo, 19 de enero de 2014

DELITOS MEDIOAMBIENTALES E IMPUNIDAD: EL CASO DE SORIA

La verdad es que quería empezar el nuevo año con un artículo más bien optimista, en plan plantas, animales, algo ameno. Pero estas últimas semanas de revueltas ciudadanas, en Burgos y otras ciudades, me han puesto de un estado anímico diferente. Hay otra cosa que me ha puesto un poco tenso, aunque aparentemente no tenga mucho que ver conmigo ni con mi entorno: los apagones en Argentina. La falta de suministro energético en uno de los países latinoamericanos más ricos. 

De momento, quería reproducir aquí esta noticia, por todos los ángulos que pueden encontrarse en ella: la destrucción deliberada y estudiada de un paraíso natural, la desviación de recursos públicos para beneficiar intereses privados de personas bien conocidas en la política y el empresariado, o el incumplimiento impune de la ley por parte de las élites. En definitiva, la enésima constatación de que nunca hemos vivido en un estado de derecho, sino en un régimen que ha perpetuado los privilegios de una minoría para que siga haciendo dinero a costa de la mayoría.

Por cierto, ¡feliz año a todos!


Declarada inconstitucional la Ciudad del Medio Ambiente de Soria
















Seis años después de la aprobación de la Ley de la Ciudad del Medio Ambiente de Soria, el Tribunal Constitucional ha dictaminado que dicha actuación “no es una medida razonable ni proporcionada” y por ello ha vulnerado el derecho fundamental a la tutela judicial recogido en el artículo 24.1 de la Constitución “al impedir el acceso al control judicial de derechos e intereses legítimos afectados y eliminar la posibilidad de un control judicial de la misma intensidad que hubieran podido realizar los tribunales de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, si el Proyecto se hubiera aprobado por reglamento”.

  • La hoy senadora María Jesús Ruiz y las Cortes de Castilla y León vulneraron derechos fundamentales para urbanizar con dinero público 560 hectáreas del Soto de Garray.
  • Ecologistas en Acción pide el cese del Consejero Delegado de Somacyl y actual Director General de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, José Manuel Jiménez -* Exigen el desmantelamiento de la urbanización y la restauración del Soto de Garray, así como la derogación de parte de la Ley de Ordenación del Territorio de Castilla y León
Así, el Tribunal Constitucional da la puntilla a un proyecto inmobiliario megalómano con 800 viviendas, centro hípico, hoteles, torres institucionales, complejo deportivo y polígono industrial en 560 hectáreas del Soto de Garray, un paraje natural protegido e inundable en la vega del río Duero próxima a la ciudad de Soria.
Impulsado por la ex-Vicepresidente de la Junta de Castilla y León y hoy senadora popular María Jesús Ruiz, y por el Consejero Delegado de Somacyl y actual Director General de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, José Manuel Jiménez, la Ciudad del Medio Ambiente es un caso único en España de especulación inmobiliaria en espacios naturales protegidos, caracterizado por estar financiada con dinero público, en una inversión que pretendía alcanzar 100 millones de euros.
Ecologistas en Acción exige el desmantelamiento de la urbanización ilegal y la restauración del Soto de Garray a su estado anterior, garantizando la protección de este valioso espacio natural de la provincia de Soria. Asimismo, piden a la Junta y a las Cortes de Castilla y León que reconozcan los daños causados y pasen página de este residuo de la década dorada del ladrillo y la corrupción urbanística en España.
Como responsables inmediatos del atropello a los derechos fundamentales y del despilfarro de dinero público, los ecologistas piden la dimisión de la senadora María Jesús Ruiz y el cese inmediato de José Manuel Jiménez, que no debería seguir ni un día más como responsable directo de unas obras que han sido declaradas inconstitucionales. Asimismo, piden la derogación de la reserva legal que se introdujo en la Ley de Ordenación del Territorio de Castilla y León precisamente para aprobar la Ciudad del Medio Ambiente, y en base a la cual también se han aprobado el vertedero de residuos industriales de Fresno de la Ribera (Zamora) y el Complejo de Ocio “Meseta Ski” en Tordesillas (Valladolid).

Fuente:

http://www.ecologistasenaccion.org/article27074.html

jueves, 14 de noviembre de 2013

MEMORÁNDUM EN DEFENSA DEL TAJO

Nota de prensa. 12 noviembre de 2013
Más de 100 organizaciones denuncian las maniobras trasvasistas, centralistas y privatizadoras del gobierno en la gestión nacional del agua
-      El Partido Popular cambia las reglas del juego en materia de agua por la puerta de atrás, sin debate ni participación pública. 
-      El PP modifica el Plan Hidrológico Nacional en el trámite de enmiendas de la Ley de Evaluación Ambiental, y se puede aprobar en una semana. 
-      Los cambios realizados permitirían, por ejemplo, autorizar un trasvase desde el Ebro sin ningún acto legislativo adicional.
En base al Memorándum firmado entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y las regiones de Murcia y Valencia relativo al trasvase Tajo-Segura, un grupo de expertos vinculados a las regiones del Segura, y conocidos por su férrea defensa de los trasvases a esta cuenca, ha elaborado en secreto y con total opacidad, la modificación no solo del régimen legal del trasvase Tajo-Segura, sino también de la Ley de Aguas y del Plan Hidrológico Nacional, en varias disposiciones introducidas sorpresivamente en octubre de 2013 en el trámite de enmiendas a la Ley de Evaluación Ambiental en el Congreso, que dan un giro radical no sólo a la regulación del trasvase Tajo-Segura, sino también a la política de aguas en este país. Todo ello sin absolutamente ningún debate ni información pública, y eludiendo cualquier participación de importantes Comunidades Autónomas que podrán verse afectadas por esta regulación, como Aragón, Cataluña, Andalucía, Castilla y León, etc.
El Memorándum Tajo-Segura, a pesar de lo que pueda indicar su nombre, , introduce también en la Ley de Evaluación Ambiental dos enmiendas que modifican el Texto Refundido de la Ley de aguas y el Plan Hidrológico Nacional, que afectan de forma muy importante a todas las cuencas de este país y a la planificación hidrológica nacional, sin participación, información, ni debate público alguno. Estos cambios sientan la base legal para “poner en orden”, en beneficio de los intereses trasvasistas, la asignación y redistribución de recursos a nivel nacional, cuyos elementos clave son: autopistas del agua, ente suprarregional estatal que asigne recursos entre distintas cuencas, ya sean trasvases o cesiones de agua, y entrada de la inversión privada.
Estas dos enmiendas, que introducen importantes cambios en las cesiones de derechos intercuencas y posibilitan la limitación anual por el Ministerio-Dirección General del Agua de los desembalses máximos o agua que podrá circular en la cuenca cedente de cualquier trasvase, vigente, o futuro (Tajo, Ebro, Júcar, etc.), son el inicio de la materialización de las tesis trasvasistas y de su modelo de plan hidrológico nacional, para todo el país, y especialmente para el Tajo, Júcar y Ebro. El cambio supone una importante regulación de dos aspectos de los trasvases o cesiones de agua intercuencas, que nuestra normativa reservaba al Plan Hidrológico Nacional, evitándose con su forma de aprobarlas “incómodos” debates, participación y previsible oposición de otras regiones y usuarios afectados: Ebro, Aragón, Cataluña, Júcar-Vinalopó, etc.
Parece claro que los nuevos trasvases o ampliaciones de los existentes ya no se van a denominar así, sino "cesiones intercuencas". El nuevo plan hidrológico comienza aquí, y su primera piedra son estas dos enmiendas a la Ley de Evaluación Ambiental. Posteriormente, solo será cuestión de dar entrada a la inversión pública o preferentemente privada para construir esas autopistas del agua, y desarrollar los aspectos fundamentales del “nuevo modelo de gestión del agua” mediante Reales Decretos del Gobierno, o incluso órdenes ministeriales.
Los cambios harán imposible el cumplimiento de las Directivas Europeas en el Tajo
Además, el memorándum, y las enmiendas introducidas en base al mismo en la Ley de Evaluación Ambiental, cambia radicalmente el régimen hasta ahora existente en el trasvase del Tajo, en el que los beneficiarios del trasvase únicamente tenían una expectativa, y no un derecho legal, al uso de aguas que la planificación de la cuenca del Tajo determinara como excedentarias, por encima de un determinado volumen embalsado en Entrepeñas y Buendía.
En la nueva regulación derivada del memorándum se otorga un derecho automático al trasvase en determinadas condiciones, y se obvia la remisión al plan de cuenca del Tajo para decidir los excedentes y los desembalses al río desde su cabecera, debilitándose la preferencia de la cuenca cedente, y abriéndose la puerta a la existencia de un derecho legal al trasvase, reiteradamente denegado por la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que posibilitará la reclamación de cuantiosas indemnizaciones por los beneficiarios del trasvase, en el caso de que la futura planificación del Tajo, en aplicación de la Directiva Marco del Agua, introduzca mayores caudales ecológicos en este río, o simplemente ante la necesidad de mayor uso del agua de la cabecera por la cuenca del Tajo, la más poblada de España.
¿Qué está pasando?
De facto el Partido Popular introduce por la puerta falsa modificaciones muy importantes a la Ley de Aguas y al Plan Hidrológico Nacional que les permitiría desarrollar, sin pasar de nuevo por el Parlamento:
  • Una Agencia Nacional o ADIF del Agua que centralice las decisiones de la planificación y asignación del agua por encima de las confederaciones hidrográficas y las comunidades autónomas.
  • Un banco nacional del agua en el que los usuarios, principalmente regantes, puedan venderse los derechos entre diferentes cuencas, posibilitando trasvases privados de agua.
  • Una red de “autopistas del agua” con capital preferentemente privado, que eufemísticamente sustituiría el polémico término “trasvase”.
  • Una privatización de la gestión del agua y de los trasvases.
¿Por qué es importante?
Eliminar estas enmiendas es importante:
  • Para no dejar únicamente en las manos de la Dirección General del Agua la toma de decisiones que deben consensuarse en los territorios.
  • Para evitar que puedan llevarse a cabo nuevos trasvases como el trasvase del Ebro, por la puerta de atrás y sin informar a los ciudadanos.
  • Para evitar que el agua de todos pueda ser comprada y vendida al mejor postor transfiriéndola a muchos kilómetros del río por el que debe circular.
¿Qué hay que hacer?
Es necesario que el proyecto de Ley de Evaluación Ambiental sea retirado y se tramite como dos iniciativas diferentes, una, la de la evaluación ambiental, y otra, en su caso, con la normativa de aguas. Ambas iniciativas deben contar con el suficiente debate y participación pública.
En cualquier caso las organizaciones firmantes se oponen a:
  • El Memorándum Tajo-Segura.
  • El mantenimiento de los trasvases.
  • La privatización de la gestión del agua.
Firman:
Entitades autonómicas, regionales o locales: Acció Ecologista – Agró, Amigos del Río y de los Espacios Naturales Alcañiz, ARBA, Asociación de Empresarios Turísticos de Murillo de Gállego y Aldeas, Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”, Asociación Gállego Activo, Asociación Geográfica Ambiental, Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR), Asociación Ongaiz (Ecologistas en Acción de Sangüesa), Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM), Asociación Río Aragón, Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos. El Bergantes no se toca. Federaciones de Asociaciones de Barrios de Zaragoza, GRAMA, Iniciativa Ciudadana contra el recrecimiento de Yesa “Yesa+No”, Jarama Vivo, Marea Azul del Sur, Plataforma Ciudadana Objetivo Bandera Azul en el Río Alagón,Plataforma contra la Especulación Urbanística y Ambiental de Candeleda, Plataforma de Defensa del río Queiles, Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo, Plataforma en Defensa de l´Ebre (PDE), Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina, Red de Agua Pública de Aragón, Río Susía, Slow Food Gredos-Tiétar, Unión de Consumidores de Aragón (UCA), Xúquer Viu.
Redes por una Nueva Cultura del Agua. Las redes firmantes que se presentan a continuación, lo hacen en representación de decenas de entidades cada una: Cuenca Azul – Río Ebro, Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua, Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo y sus Ríos (Red del Tajo), Red por una Nueva Cultura del Agua del Júcar, URA Nueva Cultura del Agua – Plataforma Navarra en defensa de los ríos
Entidades de ámbito nacional: AEMS – Ríos con Vida, Amigos de la Tierra,Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS), Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), COAGRET, Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases, Ecologistas en Acción, Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA), Greenpeace, SEO/BirdLife, Unión Nacional de Pescadores Conservacionistas (UNIPESCA), WWF – España


viernes, 25 de octubre de 2013

GALÁPAGO LEPROSO RECIÉN ECLOSIONADO JUNTO AL ALGODOR

A principios de este mes de octubre hicimos una visita al río Algodor, por debajo de la presa de Finisterre. Este curso fluvial es uno de los tributarios más importantes de la margen izquierda de la cuenca media del Tajo que, en general, no son caudalosos. Esto se debe no sólo al clima, bastante árido, sino a que estos afluentes son cortos y drenan áreas relativamente pequeñas. Además, a diferencia de lo que sucede con los tributarios de la margen derecha (norteños), estos riachuelos meridionales nacen en las elevaciones modestas de los Montes de Toledo, que recogen unos volúmenes de precipitación anual relativamente pequeños.

Con todo, originalmente el Algodor era la suficientemente caudaloso como para permitir la pesca artesanal con redes. Particularmente durante las migraciones reproductivas de bogas y barbos, en primavera, cuando grandes cantidades de estos peces remontaban el río desde el Tajo, para alcanzar sus zonas de desove. 

A día de hoy, sin embargo, apenas hay peces en su cauce. Agotado su caudal en los embalses construidos en su cabecera, la corriente del Algodor bajaba este octubre en muy mal estado. No sólo corría apenas un hilillo de agua, sino que éste era verde, muy contaminado por residuos urbanos de los pueblos ribereños.

La visita, eso sí, compensó por el paisaje, interesante por la gran cantidad de cornicabras (Pistacia terebinthus) que crecían en las inmediaciones. Además, muy cerca de la orilla del pobre Algodor, encontramos un diminuto galápago leproso (Mauremys leprosa):


Se encontraba camino del río, con toda seguridad buscando el agua después de emerger del nido. Acababa de eclosionar, porque aún se distinguía parte del saco vitelino en medio del plastrón. Las hembras depositan los huevos en primavera y hasta el mes de julio y, para ello, salen a tierra y se alejan del agua, buscando elevaciones a salvo de las crecidas. En puntos propicios, es frecuente que varias hembras pongan unas muy cerca de otras, formando agregaciones de cría. Una vez enterrados los huevos, se incuban a lo largo del verano y eclosionan a finales de la estación o en otoño. Las puestas más tardías pueden pasar el invierno latentes en el nido, para emerger ya en primavera.

Aunque resistente al frío (los inviernos en la meseta son crudos), esta tortuga acuática necesita veranos cálidos y lo más largos posible. Esto puede explicar que falte en el norte de nuestra península y que no haya colonizado más que áreas pequeñas del sur francés. La mayor parte de los miembros de su familia (Geoemydidae) son tropicales; pertenecen a una antigua estirpe de quelonios cuya cuna evolutiva se encuentra en el sudeste asiático. Nuestro galápago leproso es el geoemídido más occidental, y uno de los que alcanza latitudes más norteñas. Aún así, tiene sus límites.

Liberamos este pequeñín en la orilla del Algodor.


Lo soltamos un poco aprensivos, dado el color y el olor del agua. Su especie se encuentra en rápida regresión. Antaño muy abundantes, nuestros galápagos leprosos se hacen cada día más raros. Las principales razones son la destrucción de sus hábitats (en la que participa la contaminación) y la introducción de tortugas acuáticas exóticas.

viernes, 12 de abril de 2013

ÉRASE UNA VEZ UN RÍO

Esta primavera tan lluviosa ha obligado a nuestros penosos gestores públicos a soltar agua de los embalses madrileños. En un país como el nuestro, donde los ríos son tan sólo vías por donde se escapa el agua, y donde el agua se considera en cuanto al dinero que puede producir, las compuertas de los embalses de la cuenca del Jarama han estado prácticamente cerrados todo el invierno. El río bajaba exhausto, secándose en algunos puntos altos, incluso aunque los meses invernales habían traído lluvias suficientes para provocarle crecidas. 

Sin embargo, las abundantes precipitaciones caídas a lo largo del mes de marzo, más todo lo acumulado codiciosamente los meses anteriores, han forzado un cambio drástico en la política acaparadora del Canal de Isabel II. No han tenido más remedio que abrir compuertas y liberar excedentes. Así que, por primera vez en varios años, el Jarama ha experimentado una crecida revitalizadora.


Conviene recordar que, en su estado natural y a lo largo de decenas de milenios, nuestros ríos sufrían crecidas varias veces todos los años (fundamentalmente durante el otoño y la primavera). Esas riadas modelaban nuestros paisajes, creaban suelos fértiles y depositaban año tras año extensas playas de arena blanca a lo largo del Jarama. Los depósitos de sedimentos, que hoy en día permanecen retenidos en los embalses de la cuenca alta, creaban islas y forzaban al río a desplazarse lateralmente, cambiando su curso a lo largo de amplias llanuras inundables.

Conviene recordar, también, que, con la construcción de las presas, se ha amansado y espoliado nuestros cursos fluviales. Que, gracias a que ya no se desbordan estacionalmente, ha resultado muy sencillo arrebatarles sus llanuras de inundación a base de escolleras o simplemente ocupándolas. Y que, mediante ese proceso, se han privatizado inmensas extensiones de tierras públicas de un modo totalmente impune.

Tan desnaturalizados han quedado los ríos que, al menos en la Comunidad de Madrid, la ciudadanía ha perdido ya la noción de cómo eran tan solo dos generaciones atrás. Nadie parece recordar ya que, hasta los años 60 del pasado siglo, las playas del Jarama eran muy importantes para las economías locales. De hecho, incluso aquellas playas de arena blanca se han perdido de la memoria: hace décadas que nadie ha visto una.  Han desaparecido sin dejar el menor rastro.

Para contemplar pálidos reflejos de lo que fue un río vivo, hay que visitar tramos del Jarama que no hayan sido desfigurados demasiado. Hay que buscar bien. En el curso medio, cerca de Velilla de San Antonio, aún se conservan algunas franjas angostas de bosque inundable:


Estos ambientes, mucho más extendidos en el pasado reciente, se caracterizan por anegarse periódicamente. El dosel se encuentra dominado por sauce blanco (Salix alba), chopo negro (Populus nigra) y chopo blanco (Populus alba), resistentes a las condiciones de inundación. La profundidad de los suelos, la humedad y el efecto fertilizador de las inundaciones, favorecen el desarrollo de árboles de gran porte, de hecho los más altos que existen en la zona actualmente.



El suelo puede permanecer sumergido durante semanas sin matar la vegetación. Esto era originalmente aprovechado por varias especies de peces, que penetraban en los bosques inundados para alimentarse de invertebrados terrestres, semillas y frutos (como las zarzamoras en otoño, consumidas por los barbos). Además, el trasvase de nutrientes entre el río y el bosque enriquecía notablemente la productividad de ambos.





También podemos encontrar algunos ejemplos de pastizales inundables:



En el pasado, estos pastos ricos y siempre verdes eran utilizados para apacentar ganado vacuno y ovino, por ser especialmente productivos.

Por desgracia, la gran mayoría de los espacios ribereños anteriormente cubiertos por pastizales, bosques y bancos de grava, han desaparecido. En casi todo el recorrido del Jarama, se han ido levantando escolleras para ganar espacio para posibilitar actividades extractivas (particularmente graveras) y ganar espacio para la agricultura. Silenciosamente, e infringiendo descarada e impunemente la ley durante décadas, se han ido ocupando las riberas rellenándolas o construyendo escolleras o diques. Algunos de estos muros o rellenos desarrollaron después arbolado. Sin embargo, los chopos que han crecido ahí muestran claros síntomas de debilidad y enfermedad (en forma de ramas secas negras):


Las escolleras no siempre son fáciles de detectar en el paisaje. Parecen tan parte de nuestro entorno que apenas nos percatamos de su presencia. Aquí, por ejemplo, se observa la altura que pueden alcanzar. A la derecha se eleva el dique que impide que el río ocupe su antigua planicie aluvial al crecer:


En este punto, la gravera que construyó esta mostruosidad, nos arrebató a todos una franja de tierra de varios cientos de metros de ancho por un km y medio de largo. Así, a lo largo de la mayor parte del curso del Jarama, diferentes entidades privadas se han ido apropiando de tierras inundables públicas sin que a nadie le haya producido el menor sobresalto. Desde un punto de vista hidrológico y biológico, el impacto ha sido inmenso y duradero. Muchas especies de animales y plantas han perdido sus hábitats. Y por lo que se refiere a la dinámica fluvial, durante las crecidas el río no puede dispersar su fuerza a lo largo y ancho de la llanura aluvial, por lo que corre más rápido y con un poder erosivo mucho mayor sobre su propio cauce.

Otro ejemplo de área inundable ocupada (dique abajo y a la izquierda, cubierto de flores):


Sin embargo, en muchos casos la ocupación se ha comido la totalidad de la llanura aluvial y las escolleras caen directamente sobre el cauce principal. En la foto de abajo, otra gravera construyó una escollera con grandes bloques de piedra directamente sobre el Jarama (algunos árboles han conseguido arraigar desde entonces):


Aun así, merece la pena bajar a darse una vuelta ahora que llega la primavera. A veces el río aparece ancho y poderoso, como era antes, y nos deja ver aún rincones magníficos:


Con las lluvias han salido gran cantidad de orejas de gato, unas setas del género Helvella que no veíamos por aquí desde hacia años:


E incluso podemos toparnos con alguna especie rara. Como el aliso (Alnus glutinosa), un árbol ligado a áreas inundables de ríos y arroyos de aguas claras, y actualmente escasísimo en la cuenca media del Jarama:


Pronto las aguas bajarán. Al hacerlo, no habrán depositado arenas ni islas de grava, en las que aniden chorlitejos y cigüeñuelas. Porque, pese a la riada, el río sigue preso y sus sedimentos secuestrados tras los muros de los embalses. Y esto significa que la erosión que produce la corriente no es compensada por el deposito de arenas. Así que, como muchos otros de nuestros cursos fluviales, el Jarama va erosionando el valle rápidamente, hundiéndose verticalmente al tiempo que escava su propio lecho. Algunos puentes tienen ya los cimientos de los pilares al descubierto, como sucede cerca de San Martín de la Vega. Y, a medida que los cursos fluviales se encajonan, su descenso arrastra el nivel freático de las tierras circundantes. Esto, por sí sólo, condena a muerte a los escasos parches de bosque de ribera que no se encuentran justo a lo largo del cauce. Tras sobrevivir durante décadas a la desnaturalización del ecosistema fluvial, van languideciendo y muriendo a medida que el nivel de las aguas subterráneas se hunde con el río. Este proceso de decadencia y muerte de los bosques de ribera puede observarse muy bien desde los famosos jardines de Aranjuez. Allí, paseando junto al muro que da al Tajo, se ve en la orilla de enfrente como los chopos van ennegreciendo. Se secan. Y los muertos no son sustituidos por otro jóvenes. 

Privados de las inundaciones estacionales y con suelos cada vez más secos y pobres, los bosques se marchitan. Dejan paso a malezas y herbazales agostados por el sol del verano. Sólo renacerán, como los ríos, cuando ya no seamos capaces de mantener las presas ni ocupar sus planicies. Probablemente, cuando el petróleo sea demasiado caro y escaso para que resulte rentable. 



viernes, 7 de diciembre de 2012

EL AÑO DE LOS RÍOS: DEMOLICIÓN DE PRESAS EN EE.UU.

Mientras aquí el frenesí desarrollista sigue planteando la construcción de nuevos embalses en los pocos tramos fluviales salvajes que nos quedan, en otros países han ido comprendiendo que esto ha sido un gran error. La demolición de presas y la restauración de los tramos fluviales arriba y abajo de las mismas lleva tiempo siendo una realidad en países próximos, como Suiza; aunque tal vez el caso más mediático esté siendo el del noroeste de los EEUU.

En el estado de Washington se han eliminado este año los muros de varios embalses: dos en el río Elwha (a principios de septiembre) y otro en el río White Salmon (en octubre). Estas iniciativas vienen impulsadas por organizaciones como American Rivers, que han logrado hasta la fecha el desmantelamiento de un millar de embalses en todo el territorio federal. Con ello se ha logrado la restauración de hábitats fluviales y terrestres perdidos hacía décadas, así como la reapertura de las rutas migratorias de muchas especies de peces (incluyendo algunas de gran importancia económica, como salmones y truchas cabeza de acero).

De todas las presas eliminadas, la de Glines Canyon, en el río Elwha, ha sido la más alta. Éste era el aspecto de la infraestructura antes de iniciarse los trabajos de demolición:



Tras un siglo interrumpiendo la continuidad fluvial, el muro había acumulado tantos sedimentos que se encontraba severamente colmatado. Literalmente toneladas de arenas, cantos y lodos se habían ido acumulando allí, favoreciendo la erosión aguas abajo. Esto quedó al descubierto cuando las máquinas comenzaron a derribar la presa:
















Al desaparecer la pared, el río comenzó inmediatamente a arrastrar y redistribuir los sedimentos:



Es lo más parecido a la resurrección para un río. Ojalá en España viéramos alguna vez algo similar a esto. De momento nos tenemos que contentar con operaciones de eliminación de azudes en pequeños ríos, como sucede en Navarra. Dejo aquí un artículo en inglés sobre este tema:

http://www.trailspace.com/articles/2012/12/03/year-of-the-river-dam-removals.html