jueves, 11 de septiembre de 2014

ESCÁNDALO CON EL PLAN DE PROTECCIÓN DEL LINCE EN CASTILLA LA MANCHA

Castilla-La Mancha emplea fondos europeos para desproteger al lince ibérico


La Comunidad de Castilla-La Mancha a través de la Consejería de Agricultura ha tenido en exposición pública desde el 13 de agosto la revisión del plan de recuperación del lince ibérico. Esta es una de las acciones comprometidas dentro del proyecto Life Priorimancha financiado por la Unión Europea con 1,6 millones de euros sobre un presupuesto total de 3,7. El Plan del lince, vigente desde 2003, debió revisarse en 2008, y el proyecto Life se debió completar en diciembre de 2012. Tras estos injustificados retrasos ahora parece que el nuevo Plan entra en su recta final.
Ecologistas en Acción no se encuentra nada satisfecho con el texto propuesto por la Consejería, que ha hecho caso omiso a las alegaciones presentadas en el Consejo Asesor de Medio Ambiente.
El Plan de Recuperación que ha presentado la Junta, lejos de impulsar la protección y la recuperación del lince ibérico, contiene un rosario de medidas que suponen reducir de manera drástica la protección de la especie y de sus hábitats y, curiosamente, lo hace en los ámbitos en los que el preámbulo del propio Plan reconoce que se ha fallado hasta el momento.
En clara contradicción con esos planteamientos y argumentos, la parte dispositiva del nuevo borrador elimina o modifica sustancialmente a la baja, una por una, y con precisión de cirujano, las principales medidas de protección de la especie y de sus hábitats en vigor hasta el momento.
En cuanto a la zonificación se descatalogan como zonas críticas cerca de 100.000 hectáreas de hábitats típicos del lince, como Sierra Morena Central, la Sierra de Picón, el curso medio del valle del Guadiana o los montes y sierras de los Yébenes en los Montes de Toledo. Asimismo se excluyen de la zonificación áreas importantes para la futura recuperación del felino, caso de los Montes de Toledo occidentales y los valles del Tietar y del Alberche.
Por otra parte, el nuevo texto elimina la prohibición vigente en las zonas críticas para el lince de instalar cotos intensivos y nuevos vallados cinegéticos, actuaciones que dañan los hábitats y al conejo, la principal especie presa del lince. También se permite que se utilicen métodos de control de predadores, como los lazos y los alares, que está acreditado que pueden afectar a la especie.
A esas medidas negativas se suma la reciente aprobación de la orden por la que se declaran unas ridículas zonas de presencia estable y reproductora de la especie, publicada el 17 de julio en el DOCM, es decir antes de la aprobación del Plan, lo que resulta obviamente irregular e ilógico.
Por último, el Plan concentra todos los esfuerzos en las pequeñas zonas de reintroducción, dejando desprotegidas y desatendidas zonas donde hay linces o donde potencialmente puede y debe haberlos en el futuro.
Todos estos cambios coinciden casi al pie de la letra y sospechosamente con las demandas de Aproca y Atica, que defienden a ciertas grandes fincas de caza cuyos titulares o gestores se han mostrado siempre renuentes a cualquier medida de conservación que favorezca al lince.
La Consejería sigue así una política de tierra quemada con el lince ibérico: Dándolo por desaparecido y centrando el Plan en las reintroducciones se autojustifica para abrir la mano a las actividades que han hecho más daño al lince, como el trampeo, la caza intensiva y los vallados, contentando al lobby cinegético. Esta actitud resulta aún más lamentable si se observa que el nuevo Plan sale a la luz a partir de las actuaciones de un programa Life amparado por la Unión Europea, administración que con su indolencia y falta de criterio está permitiendo que se usen los fondos europeos para desproteger a la especie.
Ecologistas en Acción ha presentado sus alegaciones a este nefasto Plan de Recuperación a la par que estudia acciones legales y administrativas contra este despropósito pagado con dinero de todos los europeos.
Más datos sobre el lince ibérico y el plan en CLM
Según los datos oficiales, en 2008 la población de lince ibérico en Castilla-La Mancha, se cifraba en 15 ejemplares presentes en el sur de la región y se tenía constancia de la presencia de la especie en varios puntos de los Montes de Toledo. Todos esos linces autóctonos se habrían esfumado, y ahora la población está en una situación crítica ya que al parecer se nutre sólo de animales procedentes de Andalucía y, más recientemente, de ejemplares reintroducidos.
Un verdadero fiasco del que se dan pocas explicaciones a pesar de las ingentes cantidades de dinero invertidas en diferentes proyectos Life ejecutados desde finales del siglo pasado. Desde la revisión del Plan de Recuperación, sin afrontar ninguna autocrítica, la Junta se limita a citar como primeras causas de la desaparición de linces “la elevada mortalidad no natural debida al empleo de métodos no homologados de control de depredadores, trampeo ilegal y atropellos”. Por otra parte, se asigna un papel relevante también al desplome de las poblaciones de conejo.
Por el contrario, resulta importante resaltar que respecto a los hábitats se considera que gracias al Plan anterior “se ha conservado y, en algunos casos, mejorado la capacidad de acogida” para la especie. Lo que podría interpretarse como que han funcionado bien las medidas de protección territorial aplicadas en virtud del Plan de 2003, esto es, la designación y protección de áreas críticas y de importancia, la prohibición de cotos intensivos y nuevos vallados cinegéticos y el impulso de actuaciones de mejora del hábitat.
Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article28523.html

lunes, 19 de mayo de 2014

Eurranthis plummistaria, UN GEOMÉTRIDO ESPECTACULAR

Otro de los insectos que pudimos fotografiar en la cuenca alta del río Escabas, fue este lepidóptero de coloración sorprendente:


Se trata de una hembra de Eurranthis plummistaria, claramente diferenciable de un macho por la estructura simple de las antenas (en los machos adoptan una forma plumosa muy llamativa). A diferencia de lo que sucede con muchas polillas del grupo de los geométridos, Eurranthis plummistaria presenta una coloración muy contrastada y viva, con sutiles combinaciones de amarillo, blanco, negro y oro.

Se trata de un endemismo del Mediterráneo occidental: se encuentra en el noroeste de África, la península ibérica, el sur de Francia y el noroeste de Italia (Liguria). Esta especie ocupa preferentemente ambientes de matorral o bosques abiertos con claros ricos en vegetación herbácea, bordes de pastizales o laderas pedregosas con vegetación parcialmente abierta, desde el nivel del mar hasta por encima de los 1.000 m. En buena parte de la península ibérica, supera con frecuencia los 1.000 m. Nosotros la fotografiamos a más de 1.200, en el piso oromediterráneo. La vegetación se encontraba dominada por bosques de pinos (Pinus nigra-Pinus sylvestris), con un sotobosque variado que incluía Quercus fagineaCrataegus monogyna, Rosa sp. y al menos dos especies de Euphorbia, entre otras muchas plantas de porte bajo y medio. Sin embargo, Eurranthis plummistaria se localizaba exclusivamente en pastizales y sus bordes, caracterizados por presentar una gran diversidad de herbáceas y matorrales dispersos de Crataegus monogyna y Prunus spinosa. Estas praderas se encontraban fuertemente afectadas por la presencia de rebaños de ovejas y ciervos (que pudimos filmar con cámara trampa). 

Esta polilla de actividad diurna se encuentra estrechamente ligada a las plantas del género Dorycnium y, muy especialmente, a Dorycnium pentaphyllum. Esto se debe a que las larvas de Eurranthis plummistaria sólo se alimentan de ellas. Tanto la polilla como su planta nutricia se encuentran amenazadas en muchas zonas, debido a la conversión de pastizales naturales en cultivos, por el cierre del monte, la expansión de los bosques sobre laderas antaño dedicadas al pastoreo de ovino y caprino, las reforestaciones o la urbanización de sus hábitats.

lunes, 12 de mayo de 2014

EL ESCARABAJO TIGRE (Cicindela campestris)

Esta primavera hemos podido observar gran cantidad de ejemplares adultos de Cicindela campestris en la sierra de Cuenca septentrional. La cicindela campestre o escarabajo tigre es un coleóptero muy difícil de confundir, caracterizado por presentar grandes ojos y mandíbulas, y una coloración verde con ocelos blancos:


Todos los ejemplares que pudimos observar y fotografiar se encontraban en caminos y pistas de tierra que cruzaban bosques de coníferas, tanto en el nivel del pino negral (Pinus nigra) como en la transición con el nivel del pino albar (Pinus sylvestris), situado a mayor altitud. Tal y como indica el gran desarrollo de sus ojos, se trata de insectos predadores rápidos y agresivos. Pueden correr a gran velocidad y, en caso de peligro, pueden realizar vuelos cortos (unos cuantos metros a lo sumo). He encontrado en ocasiones cicindelas en otros lugares, pero nunca en mi vida había visto tantos ejemplares como esta primavera en la serranía.


Taxonómicamente, el escarabajo tigre se encuadra en la familia Carabidae, aunque dentro de una subfamilia bien diferenciada, la Cicindelinae. Presenta una amplia distribución en el Paleártico, estando muy extendida en Europa, la cuenca mediterránea (Magreb incluido) y grandes áreas de Ásia septentrional.

Al parecer, habita preferentemente medios forestales, aunque se encuentra fuertemente asociado a suelos arenosos y sueltos. De hecho, no encontramos cicindelas en el interior de los pinares, y sí en caminos (de suelo arenoso-pedregoso) que los cruzaban. Dado que estos escarabajos detectan visualmente sus presas y las persiguen a gran velocidad, esta selección de microhábitat se encuentra relacionada con su ecología trófica. Sin embargo, existe otra razón poderosa para que los escarabajos tigre permanezcan en las inmediaciones de suelos sueltos: sus larvas son estrictamente fosoriales, es decir, tienen que vivir bajo tierra. Para ser más precisos, excavan galerías verticales en el suelo arenoso, desde las que acechan sus propias presas. Y es que, ya en su fase larvaria, son carnívoros estrictos. Sin embargo, en este estadio son incapaces de correr y dependen del factor sorpresa para alcanzar a sus víctimas. Así, colocan su gran cabeza a modo de tapa en la entrada de su madriguera, y sólo se mueven para atacar algún invertebrado desprevenido que pase por allí.

En resumen, un coleóptero muy interesante y, además, dotado de una gran belleza: