martes, 10 de diciembre de 2013

TANA Y EL OLVIDO, ¡POR FIN PUBLICADA!

Aunque no trate de las temáticas habituales de este blog, quería hacer alusión a la publicación de un libro, precisamente porque es mi primera novela bien acabada (o eso creo). No quiero parecer egocéntrico, pero me hace mucha ilusión tener en mis manos un ejemplar de este texto ya maquetado e impreso, después de tantos meses de trabajo. O tal vez habría que decir años de trabajo. En los tiempos que corren, lograr que un editor le dé una oportunidad a un escritor novel es casi un milagro, así que supongo que he tenido mucha suerte. Éste es el resultado:


Ya que no lo he hecho en el libro, quería dejar aquí unos agradecimientos. En primer lugar, en un plano más profesional, a Fernando M. García Tomé, de Delta Publicaciones, por confiar en mí. Esta confianza ha sido una verdadera recompensa a tanto esfuerzo documental y dedicación. Sobre todo teniendo en cuenta que la ciencia-ficción o las temáticas de tipo antropológico, no son de las más comerciales, precisamente.

En un plano más personal, tengo que agradecer a varias personas que estuvieron ayudándome durante la redacción y corrección del texto. A David, Estrella, a mi padre y demás familiares y amigos que, después de leerse el borrador, me dieron su opinión e hicieron interesantes observaciones que me permitieron corregir y enriquecer muchos aspectos de la trama. De una forma muy especial, tengo que agradecer a mi hermana Alicia y a mi madre toda la atención y dedicación que han puesto en este proyecto. En el caso de mi madre, además de ser la primera persona que leyó y valoró positivamente el borrador (demasiado positivamente, en realidad), ha actuado después como agente literario, crítica y correctora. Dudo mucho que, sin ella, hubiera llegado a editarse y publicarse Tana y el olvido.

Empecé a escribir esta novela al comenzar la crisis, cuando, durante 2007 y 2008, comenzamos a ver urbanizaciones abandonadas a medio construir y autovías sin acabar, que no llevaban a ninguna parte. Antes de que Zapatero pronunciase por primera vez la palabra "crisis" (vivíamos una ligera desaceleración económica). Sin embargo, la idea de una trama basada en el colapso de nuestra civilización me rondaba desde mucho antes. De hecho, durante el boom económico y del ladrillo, apenas podía pensar en otra cosa. Han pasado bastantes años y, sin saber muy bien cómo, me encuentro con una novela publicada que trata justo sobre aquello que me hubiera gustado leer entonces.

Sólo espero que aquellos que la lean disfruten al menos la mitad de lo que he disfrutado yo escribiéndola.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

OCASO ENERGÉTICO: LA IMPORTANCIA DE HABLAR DE LO IMPORTANTE

Las sociedades europeas y, muy especialmente, algunas como la española, se encuentran sumidas en un gran estupor ante la duración de esta crisis. Quedan ya muy atrás las promesas de ciertos gobernantes de que la superaríamos en 2010 y, a medida que pasa el tiempo, hemos empezado a interiorizar que esta pesadilla es mucho más profunda de lo que preveíamos en 2008. Y se cuela en nuestros pensamientos la sospecha de que quizá nunca vuelvan los tiempos del crecimiento.

Tal vez por eso ha resultado tan fácil anestesiar a nuestra sociedad con el mensaje del miedo. Buena parte de los españoles parecen paralizados por la irrupción de una realidad que no esperaban, y aparentemente no saben o no quieren reaccionar ante ella. Desde un punto de vista biológico, podría compararse con la conducta de algunas especies animales especializadas en un  hábitat o recursos muy concretos, que no logran adaptarse a cambios rápidos de su entorno. Las tortugas marinas que regresan siempre a criar a sus playas natales y que, cuando éstas son destruidas, simplemente cesan de reproducirse y desaparecen. De modo que, tal vez, nos dejamos dominar por el deseo de que "alguien" nos saque de ésta, aunque sea a costa de grandes sacrificios, de renunciar a derechos que creíamos fundamentales, de perder lo que es nuestro para que... quién sabe..., todo se arregle.

Sin embargo, una sociedad anestesiada y pasiva no está preparada para gestionar un régimen democrático. Puede que, en realidad, nunca lo hayamos estado y que incluso hayamos malinterpretado el término "democracia". Al evitar posicionarnos ante determinados temas, al rehuir los debates sobre lo que nos afecta colectivamente, al no tomar partido ante lo que les sucede a nuestros iguales, facilitamos que otros decidan y gestionen por nosotros. Muchas veces en nuestro perjuicio. Por eso es tan importante hablar de lo importante. A aquellos que deciden no hacerlo, no opinar ni movilizarse, la realidad también les acabará por alcanzar en casa. 

En mi opinión, esto es doblemente grave porque nuestro acceso a la información está fuertemente censurado. No de una forma explícita, sino mediante mecanismos sutiles y sumamente eficaces. Así que nos encontramos con una sociedad reacia a debatir y reaccionar que, encima, no dispone fácilmente de datos esenciales. En el plano medioambiental y, más concretamente, en el energético, se ha generado una eficacísima barrera para no hablar del ocaso energético. No se menciona en la televisión, apenas aparecen alusiones en la prensa. Incluso los movimientos ecologistas más influyentes parecen afrontarlo con un enorme tacto, proponiendo soluciones casi mágicas en el uso de las energías renovables. Los partidos de derechas hacen verdaderos malabarismos para obviar el tema y la izquierda parece totalmente desorientada al respecto. Porque, y ésta es la clave de la cuestión, en un escenario de ocaso energético el crecimiento económico y el desarrollo son imposibles.

Es decir, en un escenario de declive energético, esta crisis dejará de ser una crisis: se convertirá en algo permanente. O incluso peor, ya que los recursos irán disminuyendo paulatinamente. Si asumiéramos eso, tendríamos que tomar partido de muchas maneras. Tendríamos que hablar y decidir qué queremos hacer para asegurar el bienestar de las generaciones futuras y, mientras tanto, asegurarnos también el nuestro. Tendríamos que cuestionar las políticas que se están llevando a cabo con la excusa de sacarnos de la crisis. Tendríamos que expulsar a nuestros gobernantes y élites económicas por incompetentes y ladrones. Tendríamos que repartir la riqueza y cambiar nosotros mismos, en muchos sentidos. Pero, ¿cómo hacer todo eso, si antes no hemos hablado y comprendido ciertas cosas esenciales? Por ejemplo, comprender que el mundo es finito y que la energía que hemos estado consumiendo también lo es. 

Aunque se trata de conceptos fáciles de comprender de forma intuitiva, conviene recordar algunos datos: Por cada kg de comida que consumimos, se queman 4 kg de petróleo (puede decirse que comemos petróleo). Lo que en su día se llamó "revolución verde" (intensificación de las prácticas agro-ganaderas) nos ha encadenado a una dependencia de los combustibles fósiles cada vez mayor, mientras desmantelábamos alegremente nuestros sistemas tradicionales de cultivo y ganadería. Otro dato a recordar es que, financieramente, el crecimiento y el flujo de crédito se encuentran ligados indisolublemente en nuestro sistema capitalista y, a su vez, ambos están ligados a la disponibilidad de energía barata. Eso significa que, como no se conocen otras fuentes que puedan reemplazar a las fósiles (ciertamente las renovables no pueden), lo más seguro es que tanto el acceso al crédito como el crecimiento de la economía mundial se vayan apagando en las próximas décadas. ¿Por qué? Pues porque, aunque no hablemos de ello, no lo mencionemos o creamos en soluciones mágicas, el petróleo se agota. No es que vaya a pasar: lleva ya años decayendo y su declive inició nuestra crisis.

Veamos una gráfica que debería haber sido portada de cualquier periódico de tirada nacional, y estar en la cabecera de todos los informativos:


He tenido acceso a ella gracias al blog The Oil Crash (cuyo seguimiento recomiendo, una vez más, desde aquí). La fuente es, ni más ni menos que la Agencia Internacional de la Energía (AIE o, según sus siglas en inglés, IEA) más concretamente su último informe anual (2013). Creada por la OCDE a principios de los 70, en el contexto de la crisis del petróleo (aquella), desde sus orígenes ha tenido como función asegurar el suministro de petróleo, con el fin de mantener el crecimiento económico de los estados integrados en la propia agencia. No puede decirse, por tanto, que sea un organismo imparcial sobre cuestiones energéticas, pero en ocasiones aporta datos que, por sí solos, llaman poderosamente la atención. Esta gráfica, perdida en un extenso informe (más de 700 páginas), muestra las expectativas de la AIE respecto a la extracción de los diversos tipos de petróleo en las próximas décadas, de no realizarse "inversiones adecuadas". De hecho, ya con este dato, sabemos que la AIE prevé que la producción de petróleo caerá hasta el 15% de la actual hacia 2035. En dos décadas, dispondríamos de un 85% menos de la energía con la que nuestro sistema cuenta ahora. Dado que las conclusiones de la agencia son tachadas de excesivamente optimistas por muchos científicos (la inversión depende de previsiones optimistas), podría deducirse que ninguna "inversión adecuada" sería capaz de cambiar sustancialmente el panorama.

Uno de los científicos que llevan mucho tiempo tratando de explicar lo que sucede (con poco éxito en el público general, debido a la censura informativa) es Dennis Meadows:

Este científico estadounidense, ha sido director en tres institutos universitarios de investigación: en el MIT, en el Dartmouth College y en la Universidad de New Hampshire. Es además ex-presidente de la Sociedad Internacional de Dinámica de Sistemas, y de la Asociación Internacional de Simulación y Juegos. Fue el director del Club of Rome Project on the Predicament of Mankind, del que partió el informe Los límites del Crecimiento. En su intervención ante el Club de Roma en 2012, este investigador independiente aportó numerosos datos sobre el escenario al que nos acercamos. Según Meadows, en 2030 dispondremos de tan sólo un 15% de la energía neta disponible actualmente, tal y como establece la  llamada Curva de Hubbert: 


Ahora, cabe preguntarse si ese 15% se repartirá entre países como España, o quedará acaparado por potencias como EEUU o China. Imaginemos un país como el nuestro, con más de 47 millones de personas que alimentar, en gran medida concentradas en ciudades. Gente que no sólo come, sino que necesita calefacción en invierno, transporte, medicinas y todo tipo de bienes dependientes del petróleo.

Supongo que deberíamos estar hablando de ello y tomando las riendas de la situación, antes de que llegue el verdadero drama. A nuestro presidente le importan otras cosas, pero a nosotros nos va la vida en esos datos. Personalmente, creo que hay que ser optimista, porque hay mucho que puede hacerse. Eso sí, para ello hay que hablar primero de las cosas, llamar a nuestras pesadillas por su nombre. De lo contrario, seguiremos cabizbajos, confusos. A la espera, mientras el tiempo escapa.

lunes, 18 de noviembre de 2013

PRIVATIZAR CAMINOS PÚBLICOS, O PONER PUERTAS AL CAMPO

LA PLATAFORMA IBÉRICA EN DEFENSA DE LOS CAMINOS PÚBLICOS SE ORGANIZA ANTE EL ROBO DEL PATRIMONIO

Los nuevos ricos cierran los caminos públicos
El mundo rural ha sido ocupado por nuevos terratenientes que invierten sus fortunas, procedentes de pelotazos urbanísticos, en la compra de terrenos para crear cotos de caza. Los nuevos ricos, y caciques de la zona, llevan a cabo grandes cerramientos cinegéticos y cierran los caminos públicos, patrimonio de todos. Asociaciones senderistas y ambientales luchan contra la usurpación de los caminos públicos.
14/11/13 · 8:00
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CAMINO DE LA PEDRONA./ MARÍA JOSÉ ESTESO POVES.


“Han llegado unos señores de fuera con dinero y han cerrado los caminos públicos del pueblo. Los vecinos están muy cabreados. Unos caminos por los que han pasado durante toda la vida, y que llevan a unas zonas con vistas impresionantes, están cerrados a cal y canto”, dice María Carmen García, alcaldesa del municipio de La Pesquera, Cuenca, de 250 habitantes, enclavado en el El Parque Natural de las Hoces del Cabriel, donde otro camino, éste en el término vecino de Minglanilla, ha sido cerrado, lo que impide el paso a ese espacio natural. La alcaldesa de La Pesquera relata a Diagonal que los nuevos terratenientes del pueblo, que han cercado grandes extensiones para cotos de caza, han intentado intimidarla.Ella ha iniciado el proceso para abrir esos caminos públicos y ahora tendrá que acudir a los tribunales.

Éste no es el único caso. María Carmen García ha asistido a las VII Jornadas de Caminos públicos celebradas en Constantina, Sevilla, el 1, 2 y 3 de noviembre pasado, donde se han reunido representantes y activistas de más de 15 organizaciones ambientales y senderistas de todo el Estado español que se enfrentan a la usurpación de los caminos públicos en su territorio.

En los últimos años, los nuevos ricos del ladrillo están invirtiendo sus fortunas en el mundo rural. Compran fincas que juntan para crear cotos cinegéticos y que envuelven con vallados 

La privatización o el robo de caminos públicos, vías pecuarias y el dominio público hidráulico (ribera de los ríos) es una constante. En los últimos años, los nuevos ricos del ladrillo están invirtiendo sus fortunas en el mundo rural. Compran fincas que juntan para crear cotos cinegéticos que envuelven con vallados, y dentro de ellos se quedan los caminos públicos, muchas veces únicas vías de comunicación entre pueblos.

Caciques y nuevos señoritos
Son caciques, nuevos señoritos, propietarios 'aprovechados' y hasta la propia Adminis­tración autonómica los que ponen puertas al campo con la complicidad, en muchos casos, de los ayuntamientos. “Es una vuelta al pasado, al caciquismo, me genera mucha tristeza y rabia”, dice José Manuel Flores, presidente de la Plataforma Ibérica en Defensa de los Caminos Públicos, que en 2007 puso en marcha, con otros activistas, la plataforma en Andalucía, una de las comunidades más afectadas por el cierre de caminos, junto a Extremadura y Castilla-La Mancha.


“La Ley municipal y el reglamento de bienes de dominio público, en su Artículo 5, señala que los caminos públicos son inalienables, inembargables e imprescriptibles" 

Para el geógrafo catalán Xavier Campillo, experto en caminos, no existe vacío legal y nuestra jurisdicción recoge en varias normativas la defensa de los caminos públicos como bienes patrimoniales que no se pueden vender.  “La Ley municipal y el reglamento de bienes de dominio público, en su Artículo 5, señala que los caminos públicos son inalienables, inembargables e imprescriptibles. Para desafectarlos [cambiar su uso], se requiere un expediente del Ayuntamiento al que pertenezcan que acredite la ‘oportunidad y legalidad’ de esa desafección”, señala Campillo a este medio. Además, los motivos de ese cambio de uso deben ser, en todo caso,“la utilidad pública”. También la Consti­tución reconoce el derecho a la libre circulación (Art. 19) y a disfrutar del medio ambiente (Art. 45), derechos fundamentales que se violan con la usurpación de los caminos.

Precisamente en Constantina, Sierra Norte de Sevilla, el Ayun­tamiento ha cerrado el acceso a un monte público todo el año, con la excusa de que es peligroso pasear por la presencia de cazadores. Es a éstos a los se que ha ‘entregado’ el disfrute de ese patrimonio.
Abrir el paso de los caminos
“El corazón nos pide usar los alicates”, reconoce Flores. Se refiere a una de las primeras acciones en Andalucía, donde decenas de personas atravesaron una finca donde se habían cerrado los caminos públicos que la atravesaban, en Lugros, Granada, gracias al corte de la alambrada. De entonces, hay pendiente una multa de 3.000 euros y la imputación penal de seis personas, entre ellas el alcalde de Lugros. En esa lucha están también el club de montaña Elbruz y la asociación senderista de El Batolito (Sevilla).

“El corazón nos pide usar los alicates...”, reconoce Flores. Se refiere a una de las primeras acciones en Andalucía, donde decenas de personas atravesaron una finca donde se habían cerrado los caminos públicos que la atravesaban

En Córdoba nació otra organización pionera que integra la plataforma: “A Desalambrar surge en 2001 formada por grupos senderistas, ciclistas y ecologistas preocupados por el masivo cierre de caminos. De 67 caminos públicos en la Sierra de Córdoba capital, 44 están cortados total o parcialmente.

En otros pueblos del norte, la situación es peor, conmunicipios con un 80% de caminos cerrados”, afirma Manuel Trujillo, portavoz de A Desalambrar, que ha conseguido movilizar en la última manifestación a más de 2.000 personas y que el Ayuntamiento de Córdoba esté a punto de aprobar un inventario de caminos públicos.

Extremadura, donde se repite la misma práctica, es la única Comunidad Autónoma que tiene una legislación de caminos públicos y ha inventariado sus vías, en todos sus municipios. Éste es el método para registrarlos e impedir que los propietarios de las tierras los usurpen e impidan la libre circulación.

En Salamanca también existe una asociación contra el cierre de nuestros caminos. "Los caminos que no se quedan los caciques se los comen las zarzas", dice Vicente García presidente de la asociación Trochas Viejas. El cierre de caminos en el pequeño municipio de Martinamor llevó al secretario de este grupo, Jesús Cabanillas, a crear la asociación en 2009 y hacer un estudio de los caminos de su pueblo. Varios estaban cerrados. Después organizaron unas jornadas para debatir sobre este patrimonio público y hoy siguen en la misma lucha dentro de la Plataforma Ibérica en Defensa de los Caminos Públicos. "Vivo en Béjar y tampoco allí tenemos apoyo local y por eso nuestro fuerza esta en la unión con las organizaciones que componen la plataforma" afirma García.

Un camino con historia

La foto cartográfica del vuelo americano de 1956, una guía de viajes a caballo por la sierra de Segovia de los ingenieros Breñosa y Castellarnau  o un documento de la guerra civilha servido a Ecologistas en Acción de Segovia para revindicar otro camino cortado en una gran finca de caza, La Sauca, propiedad de los descendientes del general Martínez Campos. Camino público que reconocen haber recorrido muchos mayores de la zona y cuyo testimonio será decisivo ante los tribunales que tienen que decidir sobre la  titularidad del mismo. Antes, los activistas segovianos han llevado a cabo varias marchas revindicativas por el camino de La Pedrona, en las dos últimas, 2009, con casi 300 personas, y 2010, más de 200, pasaron arrastrándose por debajo de la valla que cierra el camino ante la presencia de la Guardia Civil y los propietarios de la finca.

Camino público cerrado en el paraje de El Hayadal, en el Valle de Manzanedo, Burgos.

Valle de Manzanedo
Pero el cierre de caminos va más allá. En el Valle de Manzanedo, municipio formado por 16 pequeños pueblos, en Burgos, y con 140 vecinos censados, se han cerrado dos pueblos enteros y todos sus caminos. “Fuente Humorera y Rioseco están cercados. Alfonso Pérez-Andújar Escudero, un empresario ganadero, que fue uno de los dueños de Clesa ha cerrado 800 hectáreas con una alambrada de 2 metros de altura y dentro se encuentran dos pueblos ahora 'de su propiedad'. Es una tercera parte del municipio. Una barbaridad”, dice Jesús Pitarque, que inició la lucha por la apertura de los caminos públicos del Valle de Manzanedo junto a otras personas y crearon la Asociación Rus Redire (volver al campo) en 2010 de la que es presidente.

“Fuente Humorera y Rioseco están cercados, forman parte de las 800 hectáreas que ha comprado Alfonso Andújar Escudero, un empresario ganadero, que fue uno de los dueños de Clesa"

“Este señor compró a otro propietario las tierras; un funcionario de la Consejería de Agricultura de Castilla y León que se hizo (gratis) con muchas fincas y formó un gran coto con tierras abandonadas que no estaban registradas. En esta zona, el campo era de subsistencia y ­en los '50 se abandonó”, aclara Pitarque. Al parecer el funcionario de Agricultura llevó a cabo una escrituración fraudulenta de decenas de terrenos abandonados, un sistema de matriculación de fincas cuya propiedad no estaba registrada, pero que sí tenían dueños.

Rodeados por una valla quedan ahora Fuente Humorera, donde el terrateniente "ha derruido todas las casas antiguas y se ha construido una gran mansión con todos los lujos imaginables. En este pueblo quedan las ruinas de la vieja iglesia románica de San Román. Ahora las calles no aparecen en ningún plano", explica Pitarque que ha creado una web  y cinco blogs que informan del robo de este patrimonio público con la connivencia del Ayuntamiento de Valle de Manzanedo que permutó los caminos públicos para entregárselos al nuevo cacique. En Rioseco se encuentran todavía algunas infraestructuras: calles, alumbrado...y el terrateniente ha instalado una granja de cabras y una fábrica de quesos que se anuncia como ecológica, en la que era la granja de un monasterio cuyas bellas ruinas siguen en pie.

También en el Valle de Manzanedo, en la comarca  de Las Merindades, otros propietarios, que figuran como inmobiliaria Gesnor han cerrado los caminos con vallas y candados en la zona de El Hayadal, entre ellos el Sendero Natural del Ebro GR99 e incluso dos puentes sobre el río Ebro tienen verjas de hierro que impiden el paso.

La lucha durante años de Pitarque y los integrantes de la Asociación Rus Redire no ha parado, llegaron a presentar 400 alegaciones contra el cierre de caminos, entre otras iniciativas. Además, El procurador del Común ha dictado varias resoluciones y finalmente ha intervenido la Junta de Castilla y León declarando nulo el convenio del propietario y el Ayun­tamiento del Valle de Manza­nedo (PSOE), que en mayo desafectó e iba a permutar los caminos de Fuente Humorera y Rioseco para entregarlos definitivamente al dueño de los terrenos. Pero a día de hoy “los caminos siguen cerrados. Aquí nadie hace nada.”, denuncia Pitarque.

“Somos camineros”
La Sociedad Caminera del Real de Manzanares también integra la Plataforma Ibérica en Defensa de los Caminos Públicos. Su ámbito de actuación está en la provincia de Madrid. Ricardo Roquero es el portavoz y se declara caminero: “Nosotros defendemos la caminería, somos camineros concienciados. Desde el primer Congreso de la Caminería se definió ésta como la suma del camino, caminante y entorno. Eso significa que no vamos a ciegas por los caminos, que los pisamos en compañía de otras personas, y esas personas nos interesan tanto como el camino y ese entorno y medio cultural e histórico”. Roquero reivindica el compromiso desde los caminos y apunta que vivimos en un momento de privatización, de pérdida de nuestro patrimonio donde se enclava también la defensa de los caminos públicos. Su asociación ha conseguido que el Ayuntamiento de Torrelodones abra el camino de El Pardillo cerrado por un propietario.

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