martes, 30 de noviembre de 2010

DESARROLLISMO Y AUTOPISTAS DE PEAJE

Mucho me temo que todos hemos pagado muy caro la dinámica desarrollista de las últimas décadas. España se ha lanzado a una construcción frenética de infraestructuras, sin mirar en muchos casos su utilidad real. Éstas deberían planificarse de modo que favorecieran el desarrollo socioeconómico, con un impacto ambiental mínimo. Por supuesto, nada de eso ha sido así.

En el peor de los casos, puede darse para favorecer intereses privados. Por ejemplo, las múltiples carreteras construidas en las proximidades de nuevos desarrollos urbanísticos. O las estaciones de AVE levantadas en mitad de estepas, donde de la noche a la mañana surgen nuevas ciudades (caso de Valdeluz, en Guadalajara).

En el mejor de los casos, el desarrollismo en la construcción de infraestructuras se ha convertido en un objetivo en sí mismo. Es decir, aunque parezca asombroso, se ha vuelto un sector fundamental de creación de empleo, y por tanto imprescindible. Además, ha llegado a ser una de las banderas más importantes de los distintos gobiernos a la hora de vender su gestión a la ciudadanía: qué luce mejor que una buena inauguración. Pero... ¿puede un país construir infraestructuras hasta el infinito? ¿Es lógico? ¿Qué se hace cuando un país tiene más de las que necesita, más de las que puede mantener, y sigue queriendo construir otras nuevas? ¿Y si ese país atraviesa una grave crisis?

Recientemente Castilla la Mancha ha aprobado el trazado definitivo de la autovía que pretende unir Toledo con Ciudad Real. La aprobación llega en un momento muy oportuno: poco antes de las elecciones autonómicas. Pero, ¿qué justificación real tiene? ¿Compensa el daño que ocasionará en los Montes de Toledo?

Veamos un caso escalofriante de hasta qué punto esta política desarrollista puede suponer una grave amenaza al medio ambiente, un despilfarro injustificado de dinero público, y una carga insoportable para el erario público en los años venideros: nuestra extensa red de autopistas de peaje. En Madrid, por ejemplo, ayudaron a dañar irreversiblemente parajes naturales de gran valor, junto con la construcción de la M-50 y sus variantes (caso de áreas catalogadas como ZEPA). Y éste es el resultado:


Fomento asegura la inyección de 80 millones a autopistas en quiebra

MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS)

El Ministerio de Fomento se ha asegurado poder realizar en 2011 importes a cuenta por un total de 80,1 millones de euros a ocho sociedades concesionarias de autopistas de peaje que afrontan un riesgo de quiebra para compensarlas por la caída de tráfico que registran.

La aportación se regulará a través de la Ley del Servicio Postal Universal, mediante una enmienda incluida a este texto legal por parte del grupo socialista en el Senado, según informaron a Europa Press en fuentes de esta formación.

El Ejecutivo ha tenido que recurrir a este giro parlamentario después de que el PP vetara la enmienda por la que se quiso añadir esta aportación a los Presupuestos Generales del Estado para 2011 del próximo año durante su tramitación en el Congreso.

Aunque el Gobierno pactó con CiU esta medida, que también cuenta con el respaldo del PNV, la posibilidad de que las cuentas públicas para el próximo año reciban el veto del Senado ha obligado al Grupo Socialista a buscar otro camino para garantizar la entrada en vigor de las ayudas el 1 de enero de 2011.

El importe que Fomento prestará a las autopistas computará en déficit, a pesar de que las concesionarias deberán devolverlo con intereses al Estado. La aportación tendrá además continuidad en los dos ejercicios siguientes (2012 y 2013), en cantidades que dependerán de la evolución de los tráficos en esos años.

Las concesionarias en riesgo de quiebra y, por tanto, susceptibles de recibir parte de este importe son las de las autopistas radiales de Madrid, la que une la capital y el aeropuerto de Barajas, la Cartagena-Vera, la Madrid-Toledo, la circunvalación de Alicante y Ocaña-La Roda.

Globalvía (FCC y Caja Madrid), Acciona, Abertis, Itínere, ACS y Ferrovial son alguno de los grandes grupos constructores y de concesiones titulares de estas vías.


UNO DE LOS PROBLEMAS

Con la entrega de este importe a cuenta, el Gobierno busca solventar uno de los dos principales problemas que actualmente abocan a la quiebra a ocho sociedades concesionarias de autopistas de peaje, el de la caída de los tráficos.

El otro es el "desproporcionado" sobrecoste que las empresas concesionarias de las autopistas registraron (1.858 millones, frente a los 269 millones previstos) por las expropiaciones de los terrenos en los que se construyeron las autopistas, como consecuencia de la aplicación de la Ley del Suelo vigente entonces, la de 1998.

Para solventar este impacto, los Presupuestos de 2011 ya incluyen una dotación de 250 millones de euros. Este monto se destinará a otorgar a estas mismas concesionarias créditos participativos para paliar dicho sobrecoste de expropiación y no aumentará, a pesar de las demandas de las concesionarias.

Así, en total, el Gobierno 'prestará' el próximo año a estas autopistas 330 millones de euros, que, a su vez, se elevan a 530 millones al sumar los 200 millones ya incluidos en los Presupuestos de 2010 también para créditos participativoS.








Enlace: http://www.europapress.es/economia/noticia-fomento-asegura-inyeccion-80-millones-autopistas-quiebra-20101126200507.html

1 comentario:

  1. La gente del campo sólo quiere que haya una carretera con cuatro carriles para no hacer cola al entrar al pueblo. Que haya infraestructura asfaltada para acudir al huerto.
    La gente sólo quiere tener que apretar un botón sin levantarse.

    Saludos.

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